La llegada de Armando González al Olympiacos parecía representar una gran oportunidad para dar el salto al futbol europeo. El delantero mexicano se convirtió en uno de los fichajes más caros en la historia del club griego, una inversión que reflejaba la confianza que tanto la directiva como el cuerpo técnico anterior tenían en su potencial. Sin embargo, el panorama cambió radicalmente pocas semanas después, cuando tanto el director deportivo como el entrenador que impulsaron su llegada fueron despedidos, dejando a la Hormiga ante un escenario completamente distinto.
Con la llegada de Imanol Alguacil al banquillo, el canterano rojiblanco ha tenido que afrontar una competencia mucho más complicada. Desde sus primeros partidos, el técnico español dejó ver sus dudas sobre el delantero mexicano, particularmente por su estatura y las características físicas que considera importantes para la posición. Desde entonces, ha optado por devolverle protagonismo a Roman Yaremchuk, además de incorporar a Marius Mouandilmadji para ampliar sus alternativas en el ataque, una situación que ha reducido las posibilidades de González de consolidarse como titular.
Ahora, el partido entre Olympiacos y Olympique de Marsella, correspondiente a la Europa League, representó un nuevo golpe para la Hormiga. El torneo continental parecía una oportunidad importante para sumar minutos, especialmente porque ni Yaremchuk ni Mouandilmadji estaban registrados para disputar esta competencia. Sin embargo, el delantero ucraniano apareció sorpresivamente en el once titular, lo que habría indicado que hicieron un esfuerzo extra por incluirlo en la lista, una decisión que vuelve a poner en duda el lugar que ocupa el mexicano en los planes de Alguacil.
La decisión llama todavía más la atención si se considera que Yaremchuk apenas había marcado un gol en la temporada con el conjunto de El Pireo. Aun así, el atacante de 1.91 metros parece contar con la confianza del entrenador, mientras González ha perdido protagonismo pese a haber respondido con anotaciones en la Superliga, la Copa de Grecia y la propia Europa League. Por ahora, la efectividad del mexicano no ha sido suficiente para garantizarle continuidad, y la preferencia del técnico por otras características físicas parece pesar en la competencia por el puesto.
Ante este escenario, habrá que seguir de cerca lo que suceda con Armando González durante los próximos meses. Si la falta de minutos se mantiene, una cesión a otro equipo podría convertirse en una alternativa para que continúe su adaptación al futbol europeo y acumule experiencia. Sin embargo, su elevado costo de fichaje también podría influir en las decisiones de la directiva, que difícilmente querrá desprenderse de una inversión tan importante sin antes evaluar su potencial.
Armando González debe ganarse la titularidad como lo hizo en Chivas: con goles
Conviene recordar que Armando González tampoco llegó al primer equipo de Chivas con la titularidad asegurada. En sus primeros pasos tuvo por delante a Javier Hernández y Alan Pulido, dos delanteros con mayor experiencia cuya jerarquía parecía colocarlos en ventaja. Sin embargo, la Hormiga aprovechó sus oportunidades y, a base de goles, terminó por ganarse un lugar en el once rojiblanco. Ahora tendrá que buscar una fórmula similar en Grecia: aprovechar cada minuto que reciba y demostrar con anotaciones que merece más protagonismo.
