El apodado “sheriff” era un excelente defensa central que fue campeón con el equipo en 1987. Se caracterizaba por su excelente juego aéreo y muy eficaz en la marcación mano a mano, además de un liderazgo sobresaliente en el plantel.

Quirarte se formó desde muy chico en las fuerzas básicas del club y debutó en la temporada 1976-1977. Jugó en Chivas casi toda su carrera y se retiró del futbol profesional con la Universidad de Guadalajara.

Fue un jugador totalmente identificado con el club y que siempre demostró su gran amor a la camiseta, la cual tambien vistió su padre Fausto Quirarte. Su gran nivel en la zaga rojiblanca lo llevó a la selección nacional, donde disputó como titular el mundial de México 1986.