Es muy repudiable la actitud de 15 hinchas de Chivas que, en el duelo en el que el equipo ganó ayer, golpearon a otros dos simpatizantesen el estacionamiento del estadio: uno era de El Rebaño Sagrado y el otro de León.

Parece que la paz no llega ni siquiera luego del triunfo 1-0 contra un alternativo León. Pese a la existencia de un numeroso operativo de seguridad en el Estadio Omnilife, en el estacionamiento del mismo la violencia igualmente se hizo presente. Por fortuna, ese fue el único hecho problemático y extrafutbolístico del partido que se jugó ayer.

Allí, dos hinchas fueron golpeados brutalmente. Incluso, uno de ellos es simpatizante de Chivas (Pedro Coronado, de San Francisco del Rincón, Guanajuato), mientras que el otro es aficionado de León (José Carlos Coronado, el sobrino de Pedro, proveniente de la ciudad de California).

El año pasado había ocurrido lo mismo, pero las fuerzas policiales parece que jamás se enteraron. De cualquier manera, la Policía de Zapopan al menos consiguió detener a apenas dos de los 15 violentos y, más tarde, se les brindó la ayuda correspondiente a los dos lastimados.