“El Día”
3 de enero de 1957
18:00 hrs. Faltan 30 minutos para que dé inicio el preliminar y los alrededores del parque Martínez Sandoval están saturados de aficionados que buscan boleto con revendedores, ya que en taquillas desde hace dos días se agotaron. Largas filas en las puertas de entrada, con los felices afortunados que lograron el ansiado pase para ver lo que puede ser histórico.A pesar de que faltan más de dos horas para el partido estelar, las tribunas se van poblando de aficionados que buscan el mejor lugar.
19:30 hrs.A una hora del inicio, no hay un solo lugar vacío y siguen llegando aficionados, ¿dónde se ubicarán?
20:00 hrs. Los escalones de las escaleras, así como los pasillos de ingreso están congestionados del público ansioso, y siguen llegando. Ante la imposibilidad de dar cabida a más gente, hay invasión de personas en los espacios laterales de los límites del campo. Salen los equipos y el árbitro encontrándose con una situación no prevista. Los jugadores delIrapuato se niegan a jugar en esas condiciones y el Sr. Fernando Buergo, como máxima autoridad, tiene la facultad de decidir si se juega o se cancela el encuentro.
Ante el temor de que pueda ocurrir una catástrofe en caso de suspensión, establece reglas que se dan a conocer por el sonido local: En caso de invadir los límites de la cancha se suspenderá el partido. Entre discusionesentre árbitro y jugadores, unos a favor y otros en contra, se acomodaronlos aficionados al borde de la cancha, el tiempo corría y hasta cerca de las 21:00 horas se pudo dar inicio a las acciones.
El Guadalajara se presenta con “Tubo” Gómez en la portería, Nuño, Sepúlveda y Villegas en la defensiva, con Jasso y Pancho en la línea media, y adelante Isidoro, Reyes, el líder goleador Mellone Gutiérrez, el chamaco sensación Sabás Ponce y el “Pinacate” Arellano. Por su parte el Irapuato alinea a Quevedo, Figueroa, Villalobos y Torres; Zárate y Mansotti; Andrés Sansón, “Mon” Rodríguez, Alberto Jones, Ligorio López y Jorge Flores.
Desde el inicio, el equipo rayado mostró su intención de obtener el triunfo a como diera lugar y bien plantado en la cancha intentó todo tipo de combinaciones para surtir de balones a sus delanteros, Jasso y Pancho realizaron tiros de larga distancia y el juego se realizaba totalmente en la cancha “fresera”; pero el defensa central Villalobos, que se caracterizaba por ser uno de los mejores en su puesto, demostró el porqué de esa designación multiplicándose en su área, no permitiendo ni una libertad a los delanteros rivales, y por si fuera poco, todo el equipo se concentró en defender. Hasta el centro delantero, Alberto Jones sacaba balones de su área sin preocuparse por realizar algún intento de ataque.
Durante todo el primer tiempo no hubo ni un solo peligro en la portería del “Tubo” Gómez, absolutamente todo el juego se realizó en ataques del Guadalajara y defensas del Irapuato. Con no mucho gusto de los aficionados, el Sr. Buergo, árbitro del encuentro, pitó el final del primer tiempo. Todos los presentes esperaban contar por lo menos con un gol a favor antes del descanso, pero la magnífica actuación de Villalobos y compañeros defensivos impidieron tal ventaja. Aunque había plena confianza en el triunfo, aparecían pequeñas dudas, pero aún faltaban 45 minutos en los cuales seguramente las gloriosas Chivas saldrían con la victoria y el campeonato.
Segundo Tiempo: Fue un fiel reflejo delprimero pero ahora se notaba cierto desorden en las acciones, parecía que los nervios hacían presa de los tapatíos por la desesperación de anotar el ansiado gol. Corrían los 20 minutos aproximadamente cuando Villegas manda un centro al corazón del área “fresera” y Mellone Gutiérrez en su afán de rematar carga a Quevedo despojándolo del balón y clava el tanto. Todos los aficionados corearon el gol, los jugadores se felicitaron y la emoción contagió a todos, excepto a los Irapuatenses que sin perder tiempo se lanzaron materialmente contra el árbitro a reclamar la carga ilegal que motivó el gol y para desgracia de todos los presentes, Fernando Buergo apoyó la reclamación anulando el tanto conseguido.
Ahora las reclamaciones eran de los tapatíos, quienes en forma agresiva querían comerse al árbitro, los aficionados amenazaban con invadir la cancha y todo era un desorden que no se podía entender. Más de 15 minutos se perdieron en discusiones y el Sr. Buergo se mantuvo en su postura; ¡el gol se anula!
Si antes los nervios estaban a flor de piel, ahora la tensión era generalizada y los ataques eran desesperados, sin establecer táctica alguna, todos querían resolver por su cuenta el partido. Pasó el tiempo y el gol no caía, ya era tiempo de compensación por lo perdido en la discusión, corría el minuto 49 cuando por la banda derecha Pedro Nuño, tal cual era su costumbre, envía un pase justo al centro del área chica, aparentemente fácil para Quevedo, pero el ansia de los tapatíos era tal, que todos se dejaron ir al remate arrollando materialmente alarquero “fresero” que no pudo detener el balón, el cual quedó botando y un pie salvador lo puntea para enviarlo al fondo de las redes. ¡Gol…gol… al fin el gol!
Nuevamente los jugadores del Irapuato reclaman carga al portero y con cierta razón, pero el Sr. Buergo no se atreve a anularlo nuevamente, ahora señalando el centro de la cancha confirma el gol del triunfo y del campeonato. Todo mundo celebraba, gritos y porras en las tribunas, abrazos y llanto en la cancha, el público que se acomodó en los límites del campo de juego lo invadió para felicitar a sus ídolos.
Todo era alegría, sin embargo el partido aún no terminaba y así se los hizo saber el árbitro, quien con muchas dificultades y ayuda de los jugadores retiraron a los de pantalón largo de la cancha para reanudar el encuentro.
Cuando al fin se logra poner en circulación él balón, los papeles se invirtieron, el Irapuato se volcó a la portería del “Tubo” para intentar anotar el empate, ante la sorpresa generalizada de jugadores y aficionados, los “freseros” estaban en el área jaliciense y con posibilidades de empatar.Cinco minutos de angustia, loscinco minutos más largos de la historia, los cualestodos aquellos queasistimos, nunca olvidaremos, pues fueronun sufrimiento incomparable con cualquier otro momento. Al fin llegaron a su término y el Sr. Buergo sonó su silbato dandoporterminadoel encuentro. Ahora sí…
¡¡¡Somos Campeones!!!
En ChivasPasión.com agradecemos la colaboración especial de Jorge Fernando Espinosa.
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