Gutiérrez, uno de los aficionados de Chivas que causaron problemas, ya habría obtenido la libertad “por falta de pruebas en su contra”.
Los incidentes que se produjeron el 22 de marzo pasado en el Clásico Tapatío frente a Atlas de visitante siguen dando que hablar. A través de todo lo sucedido en el Estadio Jalisco en su momento, la violencia ocupó un lugar central en los medios nacionales relacionados con el fútbol. Aquel Atlas – Chivas significó un antes y un después para la Seguridad, aunque algunos parece que no lo entendieron así.
Uno de los aficionados de Chivas acusados de causar problemas aquella vez se llama Miguel Ángel Sevilla Gutiérrez. En su momento, fue detenido y enviado al penal de Puente Grande, además de haber sido señalado como uno de los líderes de la barra “La Reja”. Al joven se lo vio en las fotografías y filmaciones de ese día con la camiseta del Rebaño y una gorra negra con un dibujo blanco mientras estaba visiblemente violento, goleando a varios Policías de Guadalajara que tenía alrededor, además de haber delante de él una persona con mucha sangre en su cara.
Si bien un familiar de Sevilla Gutiérrez, ante una consulta, afirmó que efectivamente el porrista ya había salido de prisión “por falta de pruebas en su contra”, la Fiscalía General del Estado (FGE) aún no confirmó esa versión. Es más, ni siquiera facilitó información del caso. Cuando su esposa había tramitado un amparo en su momento, el Juzgado Sexto de lo Penal le había negado firmar ese documento. Hace poco, se diferenciaron una foto del acusado durante la trifulca con una que había presentado la FGE, ya que sólo coincidían en una cachucha que portaban.
De esta manera, entonces, habrá que esperar qué se resuelve con el correr de los días en relación con Sevilla Gutiérrez y con la porra de Chivas en su totalidad.