La goleada por 4-0 de la Selección Mexicana sobre Islandia dejó mucho más que un resultado abultado en la preparación rumbo al Mundial 2026. En un partido con amplia presencia rojiblanca, Armando González fue protagonista absoluto al firmar una actuación que lo metió en los libros estadísticos del Tri y reforzó su candidatura para pelear un lugar en la lista mundialista.

A los 22 minutos, tras una jugada gestada por el sector izquierdo, la Hormiga anticipó al portero y, pese a tener poco ángulo, alcanzó a sacar un centro preciso al corazón del área. Ahí apareció Richard Ledezma para definir de cabeza y abrir el marcador. La acción mostró la lectura y agresividad del delantero de Chivas, que no dio la pelota por perdida y terminó generando el 1-0.

Apenas dos minutos más tarde, al 24’, nuevamente por izquierda, México volvió a desbordar y esta vez la Hormiga apareció dentro del área para empujar el balón y firmar el 2-0. En apenas tres minutos, el atacante rojiblanco registró una asistencia y un gol, una combinación que no se veía en la Selección Mexicana desde hace 15 años y un día.

El antecedente se remonta al 24 de febrero de 2010, cuando el equipo dirigido por Javier Aguirre goleó 5-1 a Bolivia. Aquella noche, Braulio Luna asistió a Javier Hernández al 18’, y al 20’ recibió la devolución para marcar, firmando también gol y asistencia en un lapso mínimo.

Sigue los pasos de su ídolo

El dato no es menor si se considera que Chicharito Hernández, ídolo de la Hormiga y hoy exjugador del Guadalajara, ha sido una referencia constante para el joven delantero rojiblanco. De hecho, otro dato curioso es que Chicharito también anotó su primer gol con México en el mes de febrero, en 2010, meses antes de la Copa del Mundo.