Chivas y Cruz Azul se enfrentarán en el partido más esperado de la Jornada 7, un duelo que promete alta intensidad al medir a los dos primeros lugares de la tabla general, los equipos que mejor juegan en el Clausura 2026 y firmes candidatos al título del torneo.

Está claro que, además de la calidad de sus planteles, la estrategia desde el banquillo será clave para definir el resultado. Y aunque el Guadalajara ha mostrado un mejor funcionamiento en las primeras seis jornadas, Nicolás Larcamón ya le mandó una advertencia a Gabriel Milito: Cruz Azul no cambiará su estilo para enfrentar al Rebaño, sino que buscará imponer sus condiciones en la cancha.

Sabemos que el rival viene muy buena forma, pero confiamos mucho en lo que somos nosotros, en lo que somos capaces de desarrollar el día sábado. Con la valentía como bandera y el atrevimiento para desarrollar nuestra idea más allá de lo que proponga el rival de turno”, declaró el DT cementero.

El estratega celeste se mostró muy confiado por el funcionamiento de su equipo, aunque también expresó respeto por Chivas y por el trabajo de su compatriota Milito. Además, reconoció la enorme popularidad de ambos clubes, señalando que el gran momento de los dos hace que este enfrentamiento sea aún más relevante de lo que ya representa en la Liga MX.

Larcamón también dejó en claro que Cruz Azul será la prueba más fuerte para Chivas en lo que va del torneo, pues los rivales anteriores del Guadalajara se encuentran actualmente de media tabla hacia abajo. Por ello, este duelo servirá como un parámetro real para medir a qué aspira el Rebaño en la Liguilla e incluso en una posible final.

“Los dos extremadamente populares y encima atravesando grandes presentes, grandes momentos, puede estar ese rótulo de ‘partido muy importante’”, finalizó.

Cruz Azul no podrá contar con la ventaja de la localía al jugar lejos de casa

Aunque Cruz Azul será el local administrativo, este torneo está jugando en Puebla, donde no ha tenido el mismo arrastre de afición que en otros torneos. De hecho, en partidos anteriores apenas se alcanzó menos de la mitad de la capacidad del Estadio Cuauhtémoc, mientras que para recibir a Chivas los boletos ya se agotaron, lo que demuestra que será la afición rojiblanca la que prácticamente llene el estadio este sábado.