Mientras muchos jóvenes de la cantera de Chivas buscan consolidarse en Tapatío para llamar la atención del primer equipo, hay un caso que llama particularmente la atención. Se trata de Luis Enrique Ledesma, un mediocampista zurdo que lleva varias temporadas siendo una pieza importante del filial rojiblanco. Campeón con la Sub-23 y posteriormente en la Liga de Expansión MX, el nayarita ha mantenido un rendimiento constante sin que hasta ahora haya recibido la oportunidad de debutar en la Liga MX.

Originario de Tepic, Nayarit, y nacido el 18 de febrero de 2004, Ledesma llegó a la estructura de Chivas tras sus primeros pasos en Coras FC. Desde entonces fue recorriendo cada una de las categorías inferiores del club hasta convertirse en uno de los mediocampistas más confiables de Tapatío, donde encontró la continuidad necesaria para potenciar su crecimiento.

Imagen creada con IA Chat GPT.

Quique Ledesma destaca por su técnica

A diferencia de otros volantes que sobresalen por su despliegue físico, el principal atributo de Ledesma está en su relación con el balón. Zurdo natural, posee una técnica depurada, una gran visión de juego y una notable capacidad para acelerar o pausar el ritmo del partido según lo demande cada acción. Su golpeo de media distancia y especialmente a balón parado lo han convertido en uno de los especialistas del Tapatío.

Con el paso de los torneos fue ganándose un lugar como titular. En 2023 fue campeón con el Sub-23 dirigido por Pepe Meléndez, su actual entrenador en Tapatío. Allí compartió equipo con figuras como Mateo Chávez y Armando González. Al año siguiente hizo su estreno en Liga de Expansión y desde entonces ha sumado un total de ocho goles y seis asistencias, en un total de 76 encuentros, reflejo de un jugador que no solo organiza el juego, sino que también pesa en los últimos metros.

Su crecimiento dentro de la institución ha sido constante. Figura en las categorías juveniles, campeón con la Sub-23, con Tapatío y consolidado como uno de los mediocampistas de mayor regularidad del Filial, Ledesma ha respondido cada vez que le tocó jugar. Sin embargo, a diferencia de otros compañeros de generación, la oportunidad con el primer equipo sigue sin llegar.

A sus 22 años, Luis Enrique Ledesma continúa escribiendo su historia desde el Tapatío. Con el respaldo de su rendimiento, de los títulos conseguidos y de una evolución constante dentro de las Fuerzas Básicas, el zurdo sigue esperando ese llamado que hasta ahora se le ha negado. Porque, mientras algunos futbolistas necesitan pocos partidos para dar el salto, él ha elegido otro camino: el de insistir torneo tras torneo hasta que la oportunidad finalmente llegue.

Así juega Enrique Ledesma

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