Chivas Femenil se metió a la cancha del Estadio Caliente en búsqueda de recuperar confianza y credibilidad en el Apertura 2026 tras el descalabro sufrido el fin de semana pasado frente a Rayadas, en donde la presión cada vez se está incrementando más y más sobre la espalda del entrenador Antonio Contreras.
Durante los primeros minutos, el Guadalajara trató de imponer sus condiciones en el medio campo para tratar de construir a la ofensiva, pero con poca creatividad, en donde la zaga fronteriza logró alejar el peligro en cada ocasión en que fueron exigidas.
La jugada de mayor peligro de las tapatías surgió en una pelota detenida desde un tiro de esquina, en donde surgió un desvío en el área grande, dejando la pelota a merced de Natalia Colin que intentó rematar de primera intención, pero la redonda se fue a unos centímetros del poste defendido por Ana Gaby Paz.
Minutos después, Tijuana demostró que es un equipo poderoso al registrar dos zapatazos de media distancia que se estrellaron en el larguero de forma dramática, el primero desde los botines de Laura Parra y el segundo desde los zapatos de Trudi Carter.
Con una enorme dosis de fortuna, el Guadalajara logró abrir el marcador unos instantes antes de que concluyera el primer tiempo gracias a un tiro de esquina en donde Natalia Colín le ganó el salto a la portera de las Perrísimas, estrellando la pelota en el poste, posteriormente Cristina Ferral se encontró con el rebote y remató de cabeza, pero a redonda volvió a estrellarse en el poste.
Afortunadamente para la causa rojiblanca, Denise Castro llegó de atrás y mandó a guardar el esférico al fondo de las redes para sacudirse la presión y el agobio que estaba generando el conjunto de Xolas.
