Chivas visitará a Cruz Azul la noche de este miércoles en la ida de las semifinales del Clausura 2026, en uno de los partidos más esperados de toda la Liguilla debido a que se enfrentan dos de los equipos más populares y mediáticos del futbol mexicano. Sin embargo, más allá de lo que ocurra dentro de la cancha, hay factores externos que podrían terminar complicando seriamente el encuentro.

Ya hay árbitro para el partido de Ida de las Semifinales entre Cruz Azul y Chivas

Y es que durante los últimos días, la Ciudad de México ha vivido intensas lluvias que han provocado inundaciones en distintas zonas importantes de la capital, afectando avenidas principales y complicando enormemente la movilidad tanto de automovilistas como de peatones. A solo unas horas de que ruede el balón, todo apunta a que este miércoles nuevamente se harán presentes las precipitaciones.

De hecho, al momento de redactar esta nota, ya se presentan lluvias ligeras en el sur de la Ciudad de México. Sin embargo, el pronóstico para las siguientes horas indica incluso posibles tormentas cerca de la zona del Estadio Azteca, situación que podría dificultar tanto la llegada de los aficionados como el traslado de los propios equipos rumbo al Coloso de Santa Úrsula.

Calzada de Tlalpan y Avenida Acoxpa, las principales vías de acceso al Estadio Azteca, se han inundado recientemente, mientras que el Tren Ligero también suele presentar saturaciones y retrasos importantes cuando llueve intensamente. Si a eso se le suma la hora pico en la capital y el hecho de que el estadio no contará con estacionamiento disponible, todo apunta a que será una noche muy complicada para quienes intenten llegar al inmueble, incluyendo incluso a las delegaciones de Chivas y Cruz Azul.

La cancha del Estadio Azteca tiene la última tecnología para evitar inundaciones

Afortunadamente para el espectáculo deportivo, la cancha del Estadio Azteca cuenta ahora con tecnología de última generación para evitar problemas por acumulación de agua. Como parte de las remodelaciones rumbo a la Copa del Mundo 2026, el inmueble recibió un nuevo sistema de drenaje diseñado específicamente para soportar lluvias intensas.

Por lo tanto, una vez que el partido inicie, la lluvia no debería representar un problema importante para el desarrollo del encuentro. Al menos dentro del terreno de juego, todo indica que el balón podrá rodar con normalidad durante los 90 minutos, incluso si las precipitaciones continúan durante la semifinal.