El delantero de Chivas, Omar Bravo, reconoció que en el partido ante Pumas, él se encontraba disminuido físicamente y a ello se debió que pasó inadvertido en la cancha, motivo por el cual el técnico, Raúl Arias decidió que ya no jugara el segundo tiempo.
“Fue pura estrategia, yo realmente no me sentía bien físicamente, traté de hacer lo mejor posible en el primer tiempo, y había compañeros que estaban a la espera de una oportunidad, era más importante el equipo”, dijo en conferencia de prensa en las instalaciones del club Verde Valle al concluir el entrenamiento a puerta cerrada.
Bravo atribuyó esa baja física a que él se vio afectado en lo particular por no entrenar de manera corrida la semana anterior por el partido amistoso que sostuvieron ante Chivas USA, en Pasadena, California, lo que él considera que le cortó el ritmo futbolístico.
“Seguro que los partidos a media semana te dan mejor ritmo, aunque de repente lo ideal sería trabajar un partido una semana completa, pero son compromisos que ya se sabe que tenemos y debemos jugarlos todos con la seriedad debida”, indicó.
Omar Bravo es el único refuerzo de Chivas en esta temporada y ha trabajado a marchas forzadas para recuperar su nivel futbolístico luego de un año con poca actividad con el Deportivo La Coruña y Tigres de la UANL.
La próxima semana el Guadalajara tendrá otro compromiso amistoso ante el Real Salt Lake, también en tierras estadunidenses.
Por lo pronto, en estos días, Raúl Arias y su cuerpo técnico trabajan sin cuatro jugadores que fueron convocados a la Selección Mexicana para enfrentar en amistoso a Colombia, en Dallas, Texas, y prepara a su cuadro para recibir al Monterrey, en el Estadio Jalisco.
Foto: Mexsport
Fuente: La Afición