Chivas no hizo un buen partido y aunque se puso en ventaja, terminósiendo superado por 2-1 frente al Inter de Porto Alegre en la final de ida de la Copa Libertadores, disputada en el estadio Omnilife que tuvo un triste estreno en partidos oficiales.
Ante un marco espectacular creado por los cerca de 45 mil espectadores en el flamante inmueble rojiblanco, el Rebaño Sagrado no pudo imponer su juego y no pudo acomodarse en la cancha ante un rival que hizo muy bien las cosas y que supo anular los puntos fuertes del cuadro local.
El conjunto brasileño desde el principio se adueñó de la pelota y al Guadalajara le costaba mucho contrarrestar esta situación, sobre todo porque se trata de un equipo acostumbrado a ir al frente.
A pesar del dominio visitante, que creó un par de situaciones de riesgo con un tiro en el palo y otro más en el travesaño, el primero en marcar fue Chivas. Justo cuando estaba por terminar la primera parte, una pelota recuperada en el terreno rival le permitió a los rojiblancos desplegarse en velocidad, la jugada continuó con unservicio aéreo de Marco Fabián de la Mora para Adolfo Bautista, quien apenas afuera del área decidió conectar de primera intención con la cabeza por encima del arquero que estaba ligeramente adelantado.
El estadio explotó y el panorama parecía que cambiaría a partir de ese momento, pues el gol se dio justo en la última jugada de la primera mitad. Sin embargo, en la parte complementaria la tónica del encuentro siguió siendo la misma de los 45 minutos iniciales, con la diferencia de que Chivas contaba con la ventaja en el marcador y eso podría jugarle a favor en caso de que los brasileños dejaran espacios atrás.
No obstante, el Rebaño no lograba recuperar la pelota y cuando lo hacía no la podía aprovechar en los espacios largos. Hasta que llegó el empate con un centro por izquierda que cabeceó Giuliano entre los dos centrales de Chivas al minuto 72.
El Inter se sentía con confianza y se aprovechó del momento, ya que apenas cuatro minutos más tarde, tras un rebote en el cobro de un tiro libre por derecha, el argentino Andrés D’Alessandro mandó un centro pasado que un jugador brasileño le recentró a Bolivar Guedes, quien también con la testa envió la pelota al fondo de la portería defendida por Luis Michel.
El Rebaño intentó reaccionar pero ya era demasiado tarde y el conjunto de Porto Alegre ya estaba crecido y no le prestaba la pelota al cuadro dirigido por José Luis Real, quien para este partido no pudo contar con Alberto Medina.
De esta forma, el conjunto tapatío estará obligado a realizar un partido perfecto como visitante, similar al que brindó ante la “U” de Chile. No será fácil, pero el equipo estará descansado tras la reprogramación del encuentro frente a Estudiantes Tecos, y ya sabe lo que es ganar como visitante.
La Copa todavía es posible… ¡Vamos Rebaño!
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Redacción ChivasPasión.com
Foto: Mexsport