Así como la obra maestra de Beethoven es la novena sinfonía, hoy Chivas de visitante ante Jaguares, en Chiapas, va por su obra maestra.

Será obra maestra, porque en caso de vencer hoy, habrá pasado ya la mitad del torneo regular sin saber si quiera lo que es el empate.

De ganar hoy ya será imposible que al final de los 17 partidos, las derrotas y los empates juntos superen la cantidad de triunfos por parte del Rebaño Sagrado.

Que suene bien, entonces, la novena sinfonía. Que José Luis Real lleve adecuadamente la batuta, que Galindo y Magallón sigan concentrándose en la partitura, que Araujo y Bautista logren la armonía. Que el violín y el saxofón del “Chicharito” y Arellano consigan que el público aplauda de pie el genial concierto en la selva chiapaneca, a fin de quemedio México una vez más duerma con una sonrisa en el rostro.