Las Chivas de Guadalajara viven un Clausura 2026 que combina presente dominante con una oportunidad histórica en la Liga MX. A falta de dos jornadas para el cierre de la fase regular, el conjunto dirigido por Gabriel Milito no solo lidera el torneo con 34 puntos, sino que también se encuentra ante la posibilidad de terminar como líder general por tercera vez en la era de torneos cortos.
El dato no es menor: desde la instauración de los torneos cortos en 1996, el Rebaño Sagrado solo ha terminado en la cima de la tabla en dos ocasiones. La primera fue en el Clausura 2008, cuando el equipo de Efraín Flores sumó 33 puntos y cerró como líder, quedando por encima de Cruz Azul en una definición cerrada.
La segunda oportunidad llegó en el Apertura 2011, bajo la conducción de José Luis Real, en un torneo donde Chivas alcanzó los 30 puntos y volvió a quedarse con el primer lugar de la fase regular, nuevamente con Cruz Azul como escolta inmediato. Desde entonces, el club no había vuelto a ocupar esa posición en la tabla general.
Hoy, con 34 unidades, el equipo rojiblanco lidera por encima de Pachuca (31), Pumas (30), Cruz Azul (29) y Toluca (27), en una recta final donde cada punto puede ser determinante. El panorama abre la puerta a una marca que, por su baja frecuencia histórica, vuelve a instalar al club en un escenario de alto valor competitivo.
Gabriel Milito no se conforma y pide más a Chivas
En paralelo, Milito ha intentado mantener el foco del plantel lejos del contexto estadístico. Tras la goleada 5-0 ante Puebla, el entrenador fue claro: “No me conformo; quiero que tengamos mucha más regularidad”, una declaración que refuerza la idea de que, más allá del liderato, el objetivo sigue siendo sostener el rendimiento de cara a la liguilla.
