Hirving Lozano es un nombre que Chivas ha tenido sobre la mesa desde hace varios años, incluso antes de que diera el salto al futbol europeo. En su momento, la directiva encabezada por Jorge Vergara llegó a ofrecer 15 millones de dólares por el entonces jugador del Pachuca, propuesta que fue rechazada. Desde hace algunos meses, su nombre volvió a sonar en Verde Valle, aunque la operación siempre se perfiló como sumamente complicada.

El interés tomó fuerza nuevamente en el verano, cuando se confirmó que Chivas vestirá Nike a partir de la temporada 2026-2027, marca que también patrocina al Chucky. A esto se sumó que, hace unos días, se dio a conocer que el San Diego FC busca activamente su salida, luego de presuntos problemas con el cuerpo técnico y la directiva del club estadounidense.

Esta situación reactivó el interés no solo del Guadalajara, sino también de otros equipos de la Liga MX como Cruz Azul. Sin embargo, diversos reportes de periodistas internacionales, entre ellos Fabrizio Romano, apuntan a que Lozano no tiene intención de salir del San Diego FC, prefiriendo mantenerse en el club pese a no entrar en planes deportivos.

El factor clave es el económico. Hirving Lozano percibe un salario de 7.5 millones de dólares, una cifra prácticamente inalcanzable para la mayoría de los equipos del futbol mexicano. Ante este escenario, el canterano del Pachuca optaría por quedarse en su actual club y cobrar su contrato íntegro, antes que aceptar una reducción salarial para regresar a la Liga MX.

La situación de Hirving Lozano con el San Diego FC es idéntica a la de Chivas con Alan Pulido

La postura de Lozano recuerda mucho a lo que vive actualmente Chivas con Alan Pulido. Un jugador descartado en lo deportivo, pero que se niega a salir para no perder su salario. Por esta razón, resulta poco probable que la directiva rojiblanca decida ir a fondo por el Chucky, ya que no querrá replicar a futuro un problema contractual y financiero similar al que hoy intenta resolver en su propio plantel.