Armando González se ha convertido en una de las mayores sorpresas recientes de Chivas y, al mismo tiempo, en una de las promesas más importantes del futbol mexicano. Su crecimiento no ha sido casualidad: quienes lo conocen destacan su disciplina y su constante búsqueda por mejorar, aprendiendo de delanteros con más experiencia y absorbiendo todo lo posible dentro del vestidor rojiblanco.

Sin embargo, su primer referente en la posición lo tiene en casa. Su papá, Armando González Bejarano, también fue delantero y vistió la camiseta de Chivas, por lo que entiende a la perfección lo que implica jugar en el Guadalajara. Esta cercanía le permite identificar tanto las virtudes de la Hormiga como los aspectos en los que aún puede crecer, convirtiéndose en una voz clave en su desarrollo.

El propio Otaku del Gol reveló en entrevista con Fernando Quirarte que su padre juega un papel muy especial en su carrera. Aunque reconoce su talento y lo apoya constantemente, también es el primero en “decirle la verdad, aunque le duela o lo moleste”. Estas observaciones, que el propio Quirarte calificó como “críticas constructivas”, han sido fundamentales para pulir su rendimiento dentro del campo.

Más allá de lo futbolístico, Armando también ve en su padre un ejemplo de resiliencia. En la entrevista con el Sheriff destacó cómo enfrentó momentos complicados y siempre supo levantarse, una mentalidad que él mismo ha adoptado. Esto no es un detalle menor y el gran ejemplo fue el inicio de su carrera: el delantero fue rechazado en dos ocasiones por Chivas antes de consolidarse, pero nunca bajó los brazos hasta convertirse en la referencia ofensiva actual del equipo.

El propio Gabriel Milito confirma que Armando González ha mejoraro gracias a los consejos de su papá

Esta influencia no se limita al aspecto emocional. Los consejos de su padre también han tenido impacto directo en su evolución técnica, especialmente en su juego de espaldas. Hace algunos meses, González Bejarano señalaba que una de sus principales áreas de mejora era aprender a aguantar mejor el balón, algo que Gabriel Milito confirmó que ha venido perfeccionando tras el partido ante Santos, evidenciando un crecimiento integral en su juego.