Una de las noticias del fin de semana para Chivas es que decidió prestar nuevamente a Fidel Barajas a un equipo de la UCL. De lo que nadie habla es del pobre valor de mercado que tiene hoy el mediocampista luego de que Amaury Vergara decidiera desembolsar cuatro millones de dólares por él en el 2024.
Es un hecho que en cada libro de pases un club arriesga al momento de ir por un jugador, ya que invierte a partir de lo que vio y sobre lo que puede llegar a dar en su club. Por esta razón, muchos aficionados aplauden la gestión de Javier Mier y Alejandro Manzo para fichar jugadores debido a que trajeron siete jugadores de calidad que además se adaptan al estilo de Gabriel Milito.
El caso de Fidel Barajas para Chivas fue la apuesta de la directiva española por una promesa que nunca terminó de brillar como se esperaba. Para este fichaje, el Rebaño Sagrado decidió desembolsar cuatro millones de dólares por un futbolista que no terminó de tener las oportunidades para consolidarse en el primer equipo.
Desde su llegada el valor de su ficha no ha parado de caer luego según lo informado por Transfermarkt. Según dicha plataforma, el extremo pasó de valer más de tres millones de dólares cuando llegó al Guadalajara para actualmente tener un precio cercano a los dos millones de dólares tras haber sido prestado a DC United y Atlético de San Luis.
¿En qué club va a jugar Fidel Barajas en Chivas?
A una semana para que comience el Apertura 2026, sale a la luz que Chivas decidió volver a prestar al atacante de 20 años. Según informó Yeudiel Pacheco, especialista en fuerzas básicas mexicanas, el futbolista volverá a ser prestado a un club de la segunda división de Estados Unidos. Se trata de Monterey Bay de la USL.
¿Por qué Gabriel Milito no quiere a Fidel Barajas?
El principal motivo por el que se puede pensar que Gabriel Milito decidió cepillar a Fidel Barajas es porque juega como extremo y el técnico argentino no los utiliza en su sistema de juego. Por esta razón, el entrenador decidió borrar a Yael Padilla, a quien utilizó como cinco, mientras que a Hugo Camberos lo utiliza como revulsivo cuando el partido está complicado o resuelto.
