Hubo un tiempo en el que su nombre era sinónimo de futuro, de desborde y de títulos con la camiseta más exigente de México. Campeón, surgido en casa y parte de una generación dorada, hoy su historia toma un giro inesperado: lejos del ruido de los estadios, decidió apostar por otro tipo de pasión, una que también tiene sabor a identidad.

Ese protagonista es Carlos Fierro, exjugador de Chivas y campeón de Liga MX, quien mientras atraviesa un momento complejo en su carrera decidió abrirse camino fuera del futbol. El delantero de 31 años incursiona ahora en la gastronomía con “La Carreta del Real Pacífico”, un restaurante de mariscos que refleja sus raíces y que poco a poco se ha convertido en un proyecto sólido.

El emprendimiento no nació de un día para el otro. Fierro fue construyendo el concepto en Guadalajara, donde logró consolidar sus primeras sucursales, y recientemente dio un paso más con la expansión hacia Durango. Su propuesta gira en torno a mariscos estilo sinaloense, con una identidad bien marcada que busca trascender más allá de su nombre como futbolista.

Carlos Fierro se recupera de una grave lesión

Todo esto ocurre en paralelo a un presente deportivo complicado. Actualmente en Leones Negros de la Universidad de Guadalajara, el atacante sufrió a inicios de 2026 una de las lesiones más graves de su carrera durante un partido de la Copa Pacífica ante Monterrey. La acción derivó en una ruptura de ligamentos en la rodilla que lo obligará a permanecer varios meses fuera de las canchas.

Así, entre la rehabilitación y el crecimiento de su negocio, Fierro atraviesa una etapa de reinvención. De aquel juvenil campeón del mundo con México y figura prometedora del Rebaño, a empresario que busca hacerse un lugar en otro rubro.