Una de las razones por las que Chivas no logró ser más peligroso en el duelo ante Cruz Azul fue la marca personal tan intensa que ejercieron los defensores celestes sobre Armando González, especialmente Willer Ditta. El zaguero celeste rayó en el límite del reglamento, con empujones y faltas constantes que en varias ocasiones pasaron desapercibidas para el silbante, anulando por completo al delantero rojiblanco y sacándolo del partido visiblemente frustrado.
Si bien esta férrea marca influyó directamente en la derrota del Rebaño Sagrado, también puede convertirse en un aprendizaje clave para La Hormiga. En ligas más competitivas que la mexicana, este tipo de defensas físicos y provocadores son la norma, y los atacantes deben aprender no solo a desmarcarse, sino también a mantener la concentración bajo presión constante. Lo que vivió ante Cruz Azul es una simulación temprana de lo que enfrentaría en un contexto internacional.
En varios videos que muestran acciones lejos del balón, se aprecia a Ditta empujando, sujetando o abrazando a González para impedirle moverse con libertad. Ese tipo de marcaje es habitual en Europa, donde la intensidad física es mucho mayor y cada centímetro se pelea con agresividad. Si el Otaku del Gol aspira a dar el salto al fútbol europeo, tendrá que acostumbrarse a este tipo de duelos individuales y aprender a ganar batallas físicas.
Incluso pensando en el Mundial, es muy probable que los defensas rivales utilicen una estrategia similar contra la Selección Mexicana. Si Armando González llega a ser convocado por Javier Aguirre y suma minutos en la Copa del Mundo, el marcaje de Ditta podría quedarse corto frente a lo que enfrentaría en la élite internacional, donde los defensores no solo marcan, sino que buscan desestabilizar mentalmente a los atacantes.
Armando González apenas logró hacer un tiro por la marca de Ditta
La intensa labor de los defensas centrales de Cruz Azul, especialmente Willer Ditta, provocó que Armando González viviera uno de los partidos más complicados de su carrera reciente, al grado de registrar apenas un disparo en todo el encuentro, el cual ni siquiera fue a portería. Para La Hormiga, este duelo debe quedar como una lección valiosa: junto a Gabriel Milito, un exdefensa físico y experimentado, tendrá que trabajar cómo imponerse ante marcas tan férreas si quiere consolidarse como delantero de élite.
