Chivas atraviesa un momento que no admite demasiadas discusiones. El equipo de Gabriel Milito derrotó por 2-1 a Mazatlán y reafirmó por qué hoy es el conjunto más sólido del Clausura 2026. La superioridad rojiblanca quedó especialmente marcada en el primer tiempo, donde generó una ventaja que pudo ser incluso mayor. Esa sensación no solo quedó reflejada en el desarrollo del juego, sino también en la voz del entrenador rival, Sergio Bueno, quien reconoció el nivel y el presente del Rebaño.
En conferencia de prensa, el técnico de Mazatlán fue claro al analizar lo ocurrido en la primera mitad: “Pasamos un primer tiempo bastante apremiado, muy duro, muy adverso, donde el rival, por el momento futbolístico que vive —y así hay que reconocerlo— creo que nos supera toda la primera parte”. Una frase que grafica con precisión el dominio de Chivas, capaz de imponer ritmo, intensidad y jerarquía desde el inicio.
Bueno incluso fue más allá y dejó una confesión que potencia todavía más el valor de lo hecho por el Guadalajara. “Irnos 2 a 0 abajo en el marcador, hasta me atrevería a decir que nos salió barato; esa es la verdad”, señaló, reconociendo que Chivas generó otras aproximaciones claras y que el marcador pudo haberse ampliado antes del descanso.
Dentro de ese análisis, el entrenador también resaltó aspectos puntuales del funcionamiento rojiblanco. “El armado del adversario tiene movimientos en ataque bastante bien coordinados y nos empezaron a meter en apuros. No teníamos control del partido, prácticamente llegábamos tarde a todas las jugadas”, explicó destacando el trabajo colectivo del equipo de Milito y su capacidad para desordenar a las defensas rivales.
Chivas mostró un futbol de líder
Más allá de que Mazatlán mostró una reacción en el complemento, el propio Bueno volvió a colocar a Chivas en el lugar que hoy ocupa dentro de la Liga: “El futbol que estaba desplegando es acorde a la posición y al momento que vive en la actualidad”. Una frase que resume el presente rojiblanco: un equipo que juega como líder, convence desde el funcionamiento y obliga a los rivales, incluso en la derrota, a rendirse ante su nivel.
