Chivas está obligado a firmar un partido perfecto en la vuelta ante Tigres tras la derrota 3-1 en el Volcán. Este compromiso se perfila como uno de los más importantes en la era de Gabriel Milito, quien necesita encontrar soluciones inmediatas para conseguir una remontada de al menos dos goles y mantener con vida al Guadalajara en el Clausura 2026.

Tigres dominó el medio campo ante Chivas.

En ese escenario, las múltiples bajas condicionan por completo el planteamiento del equipo. Ante esta situación, no se descarta un cambio radical en el sistema táctico, que incluso podría beneficiar al equipo: abandonar la línea de cinco y apostar por una defensa de cuatro jugadores, algo poco habitual en el esquema del técnico argentino.

La identidad de Milito ha estado marcada por una línea de tres centrales con salida limpia desde el fondo, donde Luis Romo fungía como eje en la construcción, acompañado por José Castillo y Diego Campillo o Daniel Aguirre. Sin embargo, las ausencias de Romo y Aguirre complican sostener este modelo, dejando como alternativas a Miguel Tapias o Gilberto Sepúlveda, quienes no ofrecen el mismo perfil en salida.

Diego Campillo fue cuestionado por su nivel ante Tigres UANL.

Además, Diego Campillo no ha logrado replicar la influencia que tenía Romo en la distribución, lo que reduce la eficacia del sistema actual. Incluso el propio jugador ha reconocido que la adaptación al esquema de línea de tres centrales le ha representado un reto, por lo que mantener la misma estructura podría limitar aún más al equipo en un partido donde el Rebaño Sagrado necesita ser propositivo.

Con una línea de 4 Gabriel Milito podría controlar mejor el medio campo de Tigres

Optar por una defensa de cuatro implicaría reforzar el medio campo, una zona donde Chivas sufrió en la ida. Fernando González y Omar Govea quedaron en inferioridad numérica ante un bloque muy dinámico conformado por Fernando Gorriarán, César Araujo y Juan Brunetta, además de las constantes apariciones de “Chicha” Sánchez y Ángel Correa, mismas que permitieron constantes llegadas desde segunda línea. Sumar un hombre más en esa zona ayudaría a equilibrar el partido, limitar espacios y recuperar control, algo fundamental si el Guadalajara quiere imponer condiciones y construir la remontada.

Tigres generó más peligro por el centro del campo.