Ángel Sepúlveda vuelve a aparecer en la órbita de las Chivas de Guadalajara y todo indica que, a falta de detalles finales, el delantero tendrá una segunda etapa en el club para el Clausura 2026. El regreso llega siete años después de un paso tan breve como decepcionante, que se dio en el Apertura 2018. En aquel entonces, procedente de Monarcas Morelia, el atacante arribó con la ilusión de consolidarse en un equipo grande, pero el ciclo terminó antes de que pudiera asentarse.
Durante su única campaña como rojiblanco, Sepúlveda disputó apenas 10 partidos entre Liga MX y Copa MX, para un total aproximado de 585 minutos. Su aporte en el marcador se redujo a dos goles en Copa MX -uno ante Morelia y otro frente a Pumas en octavos de final- y ninguno en la competencia liguera. Con poca participación desde el inicio, su peso dentro del equipo fue menor, y nunca encontró la continuidad necesaria para competir como titular.
Los números fríos explican parte del contexto, pero las sensaciones que el atacante arrastró tras esa salida hicieron aún más evidente que algo no funcionó. Tiempo después, Sepúlveda llegó a calificar esa estadía como “la peor etapa” de su carrera. “Cumplí mi sueño de jugar en Chivas, pero no fue lo que esperaba”, reconoció. Según su propio testimonio, la falta de minutos, la presión interna y la convivencia en el vestidor terminaron convirtiendo la experiencia en algo frustrante. “No fui feliz”, resumió.
Incluso, el Cuate relató un episodio particular con el entonces entrenador, José Saturnino Cardozo, quien en un entrenamiento le habría reprochado un movimiento defensivo con la frase “aquí no pienses, aquí pienso yo”. Esa anécdota reflejó un desgaste personal que condicionó el rendimiento deportivo. Para Sepúlveda, la decisión de marcharse se volvió inevitable luego de apenas un semestre. Con el tiempo, su carrera lo llevó de regreso a Morelia y después a clubes como Querétaro, Necaxa y Cruz Azul, donde ganó continuidad y regularidad goleadora.
La renovación en el ataque de Chivas
Hoy, con más experiencia y otra trayectoria, la historia de Ángel Sepúlveda se vuelve a cruzar con Guadalajara. Desde la directiva lo ven como un refuerzo útil para un ataque que atraviesa una renovación profunda, que apunta a perder a dos delanteros históricos como Chicharito Hernández o Alan Pulido. Por su parte, Gabriel Milito ya habría dado su visto bueno a los regresos del Cuate y de Ricardo Marín, por lo que el Rebaño tendrá un ataque renovado para el Clausura 2026.
