En los últimos años, las Chivas de Guadalajara ampliaron su radar sin romper su esencia. Fiel a su política de jugar únicamente con futbolistas mexicanos, el club ha puesto especial atención en perfiles de doble nacionalidad formados fuera del país, apostando por talento joven con pasaporte nacional y proyección internacional.

Así llegaron nombres como Brian Gutiérrez, Jonathan Pérez, Cade Cowell, Óscar Walley, Leonardo Sepúlveda, Daniel Aguirre y Efraín Álvarez, futbolistas que no necesariamente eran conocidos en la Liga MX, pero que cumplían con el requisito identitario y ofrecían margen de crecimiento. En ese mismo perfil aparece ahora un nombre que ilusiona, pero que al mismo tiempo luce prácticamente inalcanzable.

Se trata de Matheus Reis, delantero nacido el 2 de abril de 2007 en la Ciudad de México cuando su padre jugaba en Pumas Morelos. Aunque futbolísticamente se formó en Brasil y posee ambas nacionalidades, su acta de nacimiento mexicana lo convierte en elegible tanto para la Selección Mexicana como para el Rebaño.

Actualmente milita en el Fluminense, donde es considerado una de las grandes promesas de su generación. Con 18 años ya ha sido integrado al entorno del primer equipo y ha participado en procesos juveniles tanto con Brasil como con México, manteniendo abierto el debate sobre su futuro internacional.

Matheus Reis tiene una cláusula millonaria

El problema no es reglamentario, sino económico. Fluminense lo renovó a largo plazo hasta 2030 y fijó una cláusula de rescisión cercana a los 80 millones de euros, una cifra que lo blinda ante cualquier intento desde la Liga MX. Así, la joya brasileña que puede jugar en Chivas se mantiene, por ahora, como una posibilidad atractiva en el papel, pero lejana en la realidad.