El Tapatío campeón del Clausura 2023 mantuvo prácticamente la misma base de jugadores durante dos torneos consecutivos. Sin embargo, mientras en el primero quedó eliminado en el repechaje, en el segundo terminó levantando el título. Para Christian Engelhart, una de las claves estuvo en la manera en que el grupo terminó entendiendo a su entrenador, Gerardo Espinoza.
El atacante recordó que durante los primeros meses varios jugadores tardaron en adaptarse a la forma de liderar del estratega mexicano. “Yo creo que no nos fue tan bien porque nos costó quizá agarrarle un poco la manera a Gerardo. Su manera de exigir era un poco más retándote y a lo mejor nosotros en el primer torneo no lo sabíamos interpretar o no le entendíamos tanto”, explicó.
Con el paso de los meses, la plantilla comenzó a comprender el mensaje detrás de esas exigencias. “En el segundo torneo, cuando te picaba el orgullo, tú ya sabías que era porque quería sacar lo mejor de ti y esa era su manera de hacerlo. Ahí fue donde todos hicimos clic con él”, afirmó.
Engelhart incluso describió con detalle la personalidad del técnico que posteriormente dirigiría al primer equipo de Chivas. “Gerardo no te va a hablar bonito. Gerardo te pica el orgullo. Más bien te dice: ‘No puedes’, y es su manera de motivarte a sacar lo mejor de ti. En el segundo torneo fue cuando lo captamos y creo que hubo mucha diferencia”, relató.
El exrojiblanco considera que el cambio mental comenzó desde la pretemporada posterior a la eliminación frente a Mineros. “Cuando volvimos, desde el día uno parecía que estábamos entrenando ya para Liguilla. Todos muy intensos, con muchas ganas y mucha energía. Gerardo, cuando nos veía dormidos o algo, nos gritaba: ‘¡Estamos vivos, cabrones!'”, recordó.
El físico del Tapatío compensó la falta de experiencia
Para Engelhardt, la juventud del plantel nunca fue un problema durante aquella Liguilla. “Yo creo que no nos jugó tanto en contra porque yo era el menos acostumbrado a esas instancias; en Chivas, en categorías menores, siempre están en esas instancias. Yo creo que no fue algo que pesara como tal. Sí éramos un equipo joven, pero con mucho talento, y físicamente estábamos muy preparados. Teníamos un fondo físico muy bueno y creo que lo que nos podía faltar de inexperiencia lo suplíamos con el físico”, explicó Christian al recordar una de las claves que tuvo aquel Tapatío campeón.
