El gol de Armando González ante América en el Clásico Nacional no solo valió tres puntos para Chivas, sino que también volvió a poner sobre la mesa una tendencia que empieza a consolidarse como una verdadera cábala rojiblanca. Podrá ser casualidad o simple coincidencia estadística, pero los números empiezan a construir una historia difícil de ignorar.

Y es que cada vez que la Hormiga convierte, el Rebaño Sagrado no pierde. La historia volvió a repetirse en el Clásico Nacional disputado en el Estadio Akron, donde una acción a balón parado fue decisiva para la victoria del conjunto rojiblanco sobre las Águilas.

Desde la llegada de Gabriel Milito, Armando González se ha transformado en una pieza clave del funcionamiento ofensivo. No solo por sus movimientos y sacrificio, sino por una contundencia que impacta directamente en los resultados. Las cifras son elocuentes: el canterano acumula 17 goles en la temporada bajo el mando de Milito, repartidos en 15 partidos.

En todos esos encuentros, lo increíble es que Chivas se mantuvo invicto, con un saldo de 14 triunfos y un empate, registrado ante Xolos de Tijuana en la Jornada 6 del Apertura 2025, cuando el Rebaño remontó un 0-3. Es decir que cada vez que la Hormiga marca, el cuadro tapatío puntúa.

Hormiga González, la primera opción como centrodelantero de Chivas

Ese respaldo estadístico explica por qué el Guadalajara apostó fuerte por el canterano de 22 años, incluso por encima de nombres de peso como Alan Pulido o Chicharito Hernández en el torneo anterior, o en la actualidad de nombres como Ricardo Marín o Ángel Sepúlveda. En este Clausura 2026, la Hormiga acumula 418 minutos, mientras que Sepúlveda lleva sólo 109 minutos y Marín únicamente 35′.