Alan Pulido se ha convertido en uno de los principales dolores de cabeza para Chivas. El delantero tamaulipeco percibe uno de los sueldos más altos no solo del plantel, sino de toda la Liga MX, pero no entra en planes de Gabriel Milito. A pesar de que el club le ha buscado salida por distintas vías, Pulido no está dispuesto a ceder en absolutamente nada: ni a reducir su salario ni a cambiar su estilo de vida, negándose incluso a dejar Guadalajara, lo que ha cerrado prácticamente cualquier solución deportiva.
La situación actual del Rebaño Sagrado puede interpretarse como consecuencia de sus propias decisiones. Basta recordar que, cuando Chivas fichó a Pulido en 2016, el atacante atravesaba un serio conflicto legal con Tigres, que involucró al TAS y a la FIFA. Aun así, el Guadalajara decidió ignorar el contexto con tal de fichar al delantero que consideraban su gran figura ofensiva.
Pese a saber que Pulido había incumplido su contrato con Tigres al marcharse a Europa sin autorización, Chivas pagó una cifra millonaria para concretar su fichaje. Aquella operación lo convirtió en la transferencia más cara de la Liga MX en su momento y, en los hechos, le envió un mensaje claro al jugador: podía salirse con la suya sin mayores consecuencias, aun cuando no cumpliera con las obligaciones contractuales previamente adquiridas.
Las señales de rebeldía no tardaron en aparecer también dentro del propio Guadalajara. En 2019, Pulido salió públicamente a quejarse de su contrato, lanzó declaraciones incómodas y amenazó con abandonar el club. Aquella postura llevó a la directiva de ese entonces a ponerlo transferible, concretándose su salida a la MLS. Hoy, Chivas se enfrenta al mismo jugador desafiante al que ya había permitido imponer sus condiciones en dos ocasiones anteriores.
¿Por qué Alan Pulido no quiere irse de Chivas a pesar de no entrar en planes?
La negativa de Alan Pulido a salir de Chivas tiene dos motivos muy claros. El primero es económico: no está dispuesto a bajarse el sueldo, uno de los más elevados del club, el cual puede seguir cobrando íntegramente durante todo 2026. El segundo es personal: no quiere dejar Guadalajara, ciudad en la que vive con total comodidad y donde mantiene una vida social activa, factores que pesan más que cualquier posibilidad de volver a competir al máximo nivel futbolístico.
