La remontada de Chivas de Guadalajara frente a Tigres UANL no solo dejó emoción y euforia en el Estadio Akron. También permitió escuchar una de las conferencias más detalladas de Gabriel Milito desde que llegó al futbol mexicano. El entrenador rojiblanco explicó con claridad cómo planteó la serie, qué corrigió respecto al partido de ida y cuáles fueron las claves tácticas para lograr una clasificación que parecía muy complicada tras el 3-1 en Monterrey.
“Sentí que era lo que teníamos que hacer para revertir el resultado. El problema no es jugar mano a mano, sino cómo controlar a posibles descolgados como Sánchez, Brunetta, Correa o Aguirre para sostenernos y que no nos ataquen como nos pasó en el primer partido”, explicó Milito al analizar el enfoque agresivo con el que Chivas salió a jugar la vuelta. El estratega dejó claro que la intención era defender lejos del arco y sostener ataques largos para impedir las transiciones rápidas de Tigres.
Dentro de esa idea, Milito destacó funciones muy específicas en varios futbolistas. “Esa fase la hicimos impecable con Cotorro (González) jugando un duelo permanente contra Correa, con Efra (Álvarez) por fuera porque necesitábamos amplitud, y con Richy Ledezma y Efra para meter la pelota al área para alimentar a Sepu (Ángel) y a Ricardo (Marín)”, detalló. Además, también elogió el rol de Santiago Sandoval: “Teníamos que ingresar mucho de segunda línea con Santi Sandoval, un chico que tiene un timing espectacular para esos ingresos”.
Otro de los puntos más interesantes de la conferencia fue la explicación del doble nueve, una apuesta que terminó siendo decisiva para lastimar a Tigres. “Hoy necesitábamos jugar con dos delanteros. Decidimos jugar 3-4-1-2 porque ellos iban a saltarnos a nuestra línea de tres”, explicó. Según Milito, el objetivo era encontrar espacios interiores y obligar constantemente a la defensa rival a defender mano a mano. “Había que jugar pelotas por dentro a Sepu y a Marín, y con la amplitud de Richy y Efra ser profundos y meter la pelota al área”, agregó.
Milito recuerda que siempe hay que creer
Finalmente, el entrenador argentino destacó que todo el plan solo podía funcionar desde la convicción colectiva del grupo. “Por suerte el plan funcionó, porque el nivel fue muy bueno y los chicos estaban decididos de que eran capaces de hacerlo. Aprendimos mucho de las dos derrotas previas en su cancha y hoy salió mejor” aseguró. Y cerró con una frase que resume gran parte de la mentalidad que hoy atraviesa al Guadalajara: “Hay que creer siempre, más allá de las adversidades”.
