La goleada de Chivas por 5-0 sobre León dejó varias postales, pero una de las más comentadas llegó después del partido. En el campo de juego, el CM rojiblanco se acercó a Brian Gutiérrez para felicitarlo por su actuación y, en especial, por su primer gol con la playera rojiblanca. “¿Y ese golecito?”, le lanzó en medio de las celebraciones.
La respuesta del mediocampista ofensivo fue inmediata y con una sonrisa cómplice: “le pegué mal”. Lejos de una autocrítica real, la frase sonó más a broma, casi canchera, propia de un futbolista que sabía perfectamente lo que había hecho. Y es que su gol fue todo menos accidental: un gran remate desde la medialuna del área, potente y excelentemente colocado, que infló la red. La jugada se resolvió a gran velocidad, control y disparo en una misma secuencia, evidenciando que ya tenía decidido qué hacer incluso antes de recibir.
Más allá de la anécdota, el tanto tiene un valor simbólico importante. Es el primero de Brian Gutiérrez con Chivas y llega en un contexto ideal, con el equipo dominando de principio a fin y mostrando una versión contundente. Además, no es un recurso nuevo en su repertorio: la media distancia es una de sus grandes virtudes, algo que ya había mostrado en su etapa en Chicago Fire, donde convirtió varios goles de características similares.
Se consolida en el Tri y se acerca al Mundial
El presente del mediocampista también se refleja a nivel internacional. Brian Gutiérrez volvió a ser convocado por la Selección Mexicana para los amistosos ante Portugal y Bélgica, ratificando que se mantiene dentro de la consideración de Javier Aguirre en el camino hacia el Mundial 2026.
La citación refuerza la idea de continuidad más que de irrupción. Con minutos previos en el proceso y ahora con un rendimiento en alza en su club, el volante empieza a perfilarse como una alternativa real dentro del recambio del Tri. En un contexto de competencia interna alta, cada detalle suma y Brian Gutiérrez parece estar capitalizando su momento.
