Gabriel Milito se ha caracterizado durante su etapa en Chivas por mantener un once inicial bastante definido, realizando muy pocos cambios partido a partido y modificando su alineación únicamente cuando existe alguna lesión o suspensión. Sin embargo, hay un escenario que podría obligarlo a mover varias piezas al mismo tiempo y modificar de forma importante su línea defensiva.
La situación tiene que ver con el tema disciplinario, pues Richard Ledezma y Daniel Aguirre acumulan actualmente cuatro tarjetas amarillas en el Clausura 2026. Esto significa que una amonestación más los dejaría automáticamente fuera de un partido por suspensión. Si ambos fueran amonestados en el mismo encuentro, por ejemplo en un duelo intenso como el Clásico Tapatío, Milito tendría un problema importante para reorganizar su defensa.
En el caso de Daniel Aguirre, el sustituto natural sería Diego Campillo, pero él actualmente está cubriendo la sensible baja de Luis Romo, quien recayó de su lesión y aún no está disponible. Ante ese escenario, las opciones para ocupar ese puesto pasarían por Gilberto Sepúlveda, Miguel Tapias, Miguel Gómez o Ángel Chávez, siendo el Tiba el candidato más probable por su mayor experiencia dentro del primer equipo, seguido de Gómez.
Por otro lado, si el sancionado fuera Richard Ledezma, Gabriel Milito podría recurrir a una solución poco convencional que ya probó durante la pretemporada. En ese caso, Hugo Camberos podría aparecer como carrilero, aunque con un enfoque mucho más ofensivo que defensivo, ya que sus características naturales están mucho más ligadas al ataque.
Chivas probó jugar con línea de 4 durante el partido contra Cruz Azul
Aunque el sistema habitual del Guadalajara bajo el mando de Milito ha sido una defensa de cinco hombres, en el partido contra Cruz Azul se pudieron ver algunos minutos con una línea de cuatro en el fondo. Esto abre la puerta a una alternativa táctica si se presentara el escenario extremo de perder a Ledezma y Aguirre al mismo tiempo.
De esta manera, modificar el sistema defensivo podría permitirle al estratega rojiblanco hacer solo un ajuste en la alineación en lugar de reorganizar completamente la zaga, algo que podría convertirse en una solución práctica si el Guadalajara se ve obligado a lidiar con suspensiones en un momento clave del torneo.
