La etapa de influencia holandesa en Chivas de Guadalajara sigue generando debate más de una década después. Impulsada por el entonces dueño Jorge Vergara, aquella apuesta buscaba transformar la estructura deportiva del club con la llegada de figuras europeas como Johan Cruyff en la dirección deportiva y el neerlandés John van’t Schip en el banquillo. Sin embargo, con el paso de los años, varios protagonistas de aquella época han ofrecido versiones críticas sobre lo que realmente ocurrió dentro del club.

Uno de ellos es el ex delantero rojiblanco Omar Arellano, quien en una reciente charla con el periodista “Chema” Garrido lanzó fuertes cuestionamientos hacia el proyecto que llegó a Guadalajara con la promesa de revolucionar el fútbol del equipo. Según el Pina, la idea de imponer nuevas metodologías no tenía el impacto que sus promotores imaginaban.

“Ellos pensaron que iban a venir a conquistar México y que iban a revolucionar con su metodología, cosa que ellos desconocían completamente porque aquí el Güero (Real) ya lo trabajaba diez años antes. Lo que ellos venían a querer implementar nosotros ya lo hacíamos hace cinco años o diez”, afirmó Arellano.

El ex atacante también cuestionó la preparación de algunas de las personas que llegaron con el proyecto. Incluso aseguró que había integrantes del cuerpo técnico sin la experiencia necesaria para ocupar esos cargos dentro de una institución como Chivas: “Había gente que ni siquiera había dirigido en Primera División o que no tenía ni siquiera el título. Eso fue lo que más coraje me dio, que le quisieran ver la cara a Jorge (Vergara) en ese aspecto”, aseguró el ex rojiblanco.

Arellano también recordó uno de los rumores más fuertes de aquella época: el supuesto ultimátum que habría puesto Cruyff para remover del club a José Luis Real, histórico formador de fuerzas básicas del Guadalajara. “El rumor que siempre hubo fue que Johan le pedía a Jorge la cabeza del Güero: ‘o él o yo’. No lo dudo, porque cuando llegan aquí y ven la organización que había en Fuerzas Básicas, pues no les quedaba más que empezar a quitar gente para poder hacer sus cosas”, relató.

La broncas de John van’t Schip en vestidores

Las anécdotas del vestidor tampoco quedaron fuera. Arellano recordó episodios tan particulares como las charlas técnicas del entrenador neerlandés, quien mezclaba idiomas cuando se enfadaba. “Cuando se encabronaba empezaba en español, luego italiano y terminaba en inglés. Éramos como tres o cuatro los que entendíamos y ya les traducíamos a los demás: ‘dijo esto, esto y esto’”, contó.

Incluso relató un episodio tras una derrota ante Xelajú MC en Guatemala, donde los gritos del entrenador fueron tan intensos que, según el ex delantero, el propio Vergara decidió no entrar al vestidor. “Empezó en español, se trababa, luego italiano y terminó en inglés. Los gritos fueron tan fuertes que Jorge iba a bajar a regañarnos, pero cuando escuchó cómo estaba el técnico, ya ni se metió”, recordó Arellano, dejando otra pieza más para entender una de las etapas más polémicas y enigmáticas en la historia reciente del Guadalajara.