A sus 23 años, Armando González vive el momento más importante de su carrera. El delantero de Chivas forma parte de la convocatoria de la Selección Mexicana para el Mundial 2026 y espera su oportunidad bajo las órdenes de Javier Aguirre. Sin embargo, el presente de la Hormiga contrasta por completo con la situación que atravesaba apenas cuatro años atrás, cuando todavía buscaba abrirse paso en las Fuerzas Básicas rojiblancas.
Hace cuatro años, Armando González todavía se encontraba recorriendo las categorías juveniles de Chivas. Durante la temporada 2021/22 defendió la camiseta de la Sub-18, donde ya comenzaba a destacar por su capacidad goleadora. Entre los torneos Apertura y Clausura disputó 34 partidos y marcó 25 goles, cifras que lo consolidaron como uno de los atacantes más productivos de su generación dentro de la cantera rojiblanca.
Sin embargo, el salto a la Sub-20 representó un desafío diferente. La competencia era mayor y la Hormiga tuvo que abrirse camino en una categoría donde otros nombres concentraban gran parte de los reflectores. Con el paso del tiempo fue ganando protagonismo y confianza, especialmente bajo la dirección de Alberto Coyote. Entre 2022 y 2023 disputó 39 encuentros, anotó nueve goles y ayudó al Guadalajara a alcanzar las semifinales del torneo, además de comenzar a sumar sus primeros minutos con el Tapatío en la Liga de Expansión MX.
El verdadero despegue llegó en la Sub-23. Bajo la dirección técnica de Pepe Meléndez, la Hormiga se consolidó como una de las principales figuras de la cantera rojiblanca, convirtiéndose en campeón y goleador de la categoría. Su rendimiento coincidió con los problemas ofensivos que atravesaba Chivas en el primer equipo, situación que terminó acelerando su promoción. A diferencia de otros jugadores, la Hormiga prácticamente saltó de las categorías juveniles al máximo circuito sin completar un proceso prolongado en el Tapatío.
Fernando Gago fue quien le dio la oportunidad de debutar en la Liga MX, aunque su consolidación tardó un poco más en llegar. Durante ese proceso también trabajó bajo las órdenes de Arturo Ortega, Óscar García y Gerardo Espinoza. Finalmente fue con Gabriel Milito cuando logró afianzarse como una pieza importante del Guadalajara, al punto de superar en la competencia interna a delanteros como Javier Hernández, Alan Pulido y Teun Wilke. Su explosión definitiva llegó en el Apertura 2025, torneo en el que conquistó el campeonato de goleo y se convirtió en una de las grandes revelaciones del futbol mexicano.
De la Cantera Rojiblanca a jugar un Mundial
Tras consolidarse con el primer equipo rojiblanca, la Hormiga vio cómo se le abrió la puerta para jugar en la Selección Mexicana. Javier Aguirre lo incorporó al proceso mundialista luego de que se coronara campeón de goleo y hoy la Hormiga forma parte de la plantilla que representa al país en la Copa del Mundo de 2026. Todavía está por definirse cuál será su lugar dentro de la rotación ofensiva del Tri, pero independientemente de los minutos que pueda sumar, su historia ya refleja una de las progresiones más rápidas y sorprendentes que ha tenido la cantera de Chivas en los últimos años.
