El Tapatío, filial de Chivas en la Liga Expansión MX, comenzó el torneo con resultados muy positivos, mostrando un funcionamiento sólido que lo colocó rápidamente entre los mejores equipos de la competencia. En sus primeros seis partidos logró sumar cuatro triunfos y un empate, una racha que hacía pensar que el equipo tendría un torneo muy tranquilo. Sin embargo, en los encuentros más recientes el panorama ha cambiado y los resultados ya empiezan a reflejarse en la Tabla General.
Actualmente, el conjunto rojiblanco atraviesa un pequeño bache deportivo que podría tener consecuencias importantes. Con algunos partidos todavía por disputarse de la Jornada 10 de la Liga Expansión, Tapatío corre el riesgo de caer hasta el sexto lugar de la clasificación si se combinan triunfos de Cancún y del ganador del duelo entre Tlaxcala y Atlante. Este escenario pone presión sobre el director técnico Pepe Meléndez, quien deberá corregir el rumbo del equipo antes de que llegue la Liguilla.
La preocupación radica en que el equipo no ha podido ganar ninguno de sus últimos tres partidos, registrando un empate y dos derrotas en encuentros donde incluso partía como favorito. Todo comenzó con un empate con sabor a derrota ante Correcaminos, que logró igualar el marcador en el último minuto con un penal. Lo más llamativo es que Tapatío parecía tener controlado el partido incluso jugando con un hombre menos, pero terminó dejando escapar dos puntos importantes.
Posteriormente, los dirigidos por Meléndez tampoco pudieron imponerse en casa frente a Cancún. El partido se complicó desde el inicio por un gol tempranero del equipo caribeño y un penal en contra cometido por Ángel Chávez. La mala racha se extendió este viernes contra Alebrijes de Oaxaca, un rival que se encontraba en la parte baja de la tabla, cuando un autogol al minuto 90+6 sentenció la derrota, justo después de que el Tapatío había logrado empatar con goles al 87 y al 90+4.
El Tapatío se ha complicado mucho los partidos con errores propios como penales y expulsiones
Si hay un aspecto que el cuerpo técnico deberá corregir con urgencia es la concentración del equipo en los momentos clave de los partidos. En el duelo contra Correcaminos hubo una expulsión y un penal en contra; frente a Cancún nuevamente apareció un penal que condicionó el encuentro; y ante Alebrijes un autogol terminó costando puntos en el último minuto. Estos errores puntuales han provocado que la filial rojiblanca deje escapar unidades muy valiosas en la Tabla General que podrían afectar en la Liguilla.
