El Clásico Tapatío Sub-21 dejó un sabor amargo para Chivas, pero también volvió a destacar a un nombre propio dentro de la cantera rojiblanca: Diego Rosales. El defensor volvió a aparecer en el marcador, repitiendo una escena que ya había protagonizado la semana pasada y confirmando su buen momento en el juego aéreo.
El zaguero abrió el marcador para el equipo dirigido por Luis Arce tras una acción a balón parado que recordó mucho a su gol anterior. En esta ocasión, Carlos Corona envió un centro cerrado al primer palo, donde Leonardo Torres alcanzó a peinar el balón. La pelota llegó hasta el segundo poste y allí apareció Rosales, completamente libre de marca, para empujarla a la red y adelantar al Rebaño.
La jugada tuvo varios puntos en común con su anotación de la jornada pasada. Aquella vez, también desde un córner trabajado en corto, Corona mandó un centro pasado al área que Rosales conectó en el segundo palo. Dos goles casi calcados que evidencian la capacidad del defensor para leer las segundas jugadas y atacar el espacio en el poste lejano, un recurso que empieza a convertirse en arma para el filial rojiblanco.
Más allá del gol, Guadalajara Sub-21 no pudo sostener la ventaja. El equipo rojiblanco, que formó con Robinho Romero; Raúl Nuño, Diego Rosales, Emiliano Rodríguez, Yohan Orozco; Carlos Corona, Diego Covarrubias, Raúl Martínez, Hugo Mata; Leonardo Torres y Diego Latorre, terminó cayendo 2-1 ante Atlas en los minutos finales.
Aun así, el partido dejó otra señal positiva para Rosales. El defensor mexicoamericano sigue sumando protagonismo en la zaga y, además, empieza a aportar en ataque con apariciones oportunas dentro del área rival. Dos goles consecutivos y con un patrón muy claro que hablan tanto de su instinto como del trabajo en la pelota detenida dentro de Chivas Sub-21.
