El Mundial de 2026 está cada vez más cerca y, como ocurre cada cuatro años, el mercado de fichajes promete ser mucho más intenso de lo habitual, impulsado por la vitrina que representa el torneo más importante del fútbol. De hecho, los movimientos ya comenzaron a gestarse desde la última Fecha FIFA, en la que varios jugadores llamaron la atención de clubes internacionales.

Armando González ya recibió su primera oferta de Europa.

En este escenario, Chivas aparece como uno de los equipos que podría beneficiarse directamente del mercado europeo, ya que tiene a dos futbolistas en la mira de clubes del Viejo Continente. Se trata de Armando González y Raúl Rangel, dos de sus figuras más importantes, cuyas posibles ventas representarían un ingreso millonario para la institución rojiblanca.

En el caso de la Hormiga, su cláusula de rescisión está fijada en 15 millones de euros para equipos europeos, cifra que marca el punto de partida para cualquier negociación. Incluso, este monto podría incrementarse si el interés proviene de ligas como la mexicana, la MLS o la brasileña, donde el precio establecido es de 18 millones de euros.

Raúl Rangel es seguido desde Europa.

Por su parte, Raúl Rangel ya despertó el interés del FC Copenhague, que habría presentado una oferta rechazada por Chivas. La postura del club es clara: no dejar salir a su portero por menos de 6 millones de euros. De concretarse ambas ventas en esos valores, el Guadalajara podría ingresar alrededor de 21 millones de euros, equivalentes a más de 430 millones de pesos al tipo de cambio actual.

Chivas podría ganar aún más con las ventas de Armando González y Raúl Rangel

Sin embargo, esas cifras representan únicamente el piso de negociación que tiene contemplado el club. En un contexto como el del mercado mundialista, la aparición de múltiples interesados podría elevar considerablemente el valor de ambos jugadores, generando una especie de puja entre clubes europeos.

Esto abriría la puerta a que Chivas maximice sus ingresos mediante una negociación estratégica, en la que el equipo que presente la mejor oferta termine quedándose con los futbolistas. Así, el impacto económico podría ser aún mayor al proyectado inicialmente, consolidando una de las ventanas de transferencias más importantes para el club en los últimos años.