Chivas llevaba varias semanas trabajando en la salida de distintos futbolistas para aligerar la masa salarial y abrir espacio a refuerzos. Uno de los casos más complicados era el de Alan Mozo, ya que su alto sueldo y los seis meses de inactividad provocados por una lesión y la pérdida de la titularidad lo convertían en un fichaje riesgoso para muchos clubes, lo que parecía trabar cualquier negociación.
Sin embargo, este viernes se confirmó la solución. El periodista César Luis Merlo informó que Alan Mozo se irá a préstamo al Pachuca por un año con opción a compra, por lo que el lateral derecho reportará lo antes posible con los Tuzos para ponerse a punto rumbo al Clausura 2026 y buscar ganarse un lugar en el once hidalguense durante el próximo torneo.
Mozo no entraba en los planes de Gabriel Milito para el Clausura 2026. De hecho, ni siquiera fue considerado para la pretemporada en Barra de Navidad, permaneciendo en Verde Valle enfocado en su recuperación física. El objetivo era estar listo para una oportunidad inmediata y esa posibilidad finalmente llegó con la oferta del Pachuca, que le permitirá volver a competir al máximo nivel.
La operación resulta especialmente atractiva para el Guadalajara porque liberar el salario de Mozo abre la puerta a nuevas contrataciones. Además, desde hace semanas se habló de un posible intercambio con Pachuca por Elías Montiel. En un inicio ese movimiento se vinculó con Erick Gutiérrez, pero ahora habrá que observar si el escenario cambia tras concretarse la salida de Mozo y si el trueque sigue sobre la mesa.
Con Alan Mozo ya encaminado a un nuevo equipo, los siguientes casos a resolver son los de Erick Gutiérrez y Alan Pulido, quienes tampoco entran en planes y mantienen salarios altos que complican la estructura financiera del club. En el caso de Guti, existe interés desde la MLS, mientras que la situación de Pulido luce más compleja debido a su inactividad reciente, su sueldo elevado y el contexto deportivo que lo rodea.
