Las Chivas de Guadalajara volvieron a quedarse con el Clásico Nacional ante América, tras imponerse por 1-0 en el encuentro correspondiente a la Jornada 6. Una de las preocupaciones de la afición rojiblanca pasaba por la ausencia de Luis Romo, pero su lugar fue ocupado por Diego Campillo, quien resultó ser una de las figuras del partido.
El canterano rojiblanco de 24 años volvió a jugar como titular después de mucho tiempo: llevaba desde el 16 de octubre de 2025 sin ser de la partida, cuando resultó lesionado en el Clásico Tapatío ante Atlas. En este Clausura 2026, había jugado sólo tres partidos, siempre ingresando desde el banquillo, por lo que su inactividad era un posible factor a tener en cuenta.
Sin embargo, Campillo demostró sobre el campo no sólo su calidad, sino también lo que significa el Clásico Nacional ante América, tal y como expresó en la conferencia previa al partido. El defensor central fue clave en la jugada del gol, peinando el balón en el primer poste para la llegada de Armando González.
Diego Campillo estuvo impasable en todo el partido, anticipando una y otra vez a un especialista en jugar de espaldas como Henry Martin. El zaguero rojiblanco demostró lectura y firmeza para permitirle al Guadalajara reiniciar sus ataques y vivió cada duelo con intensidad. Ese punto de concentración y exigencia lo llevó a protagonizar un fuerte desahogo al término del encuentro.
En la segunda mitad el América apretó y fue en busca del empate con más ganas que futbol, pero Campillo fue su principal obstáculo. En el cierre, apenas sonó el silbatazo final, un video desde las gradas captó la celebración de la banca rojiblanca y también el festejo de Diego Campillo en la cara a Raphael Veiga, fichaje americanista que no pudo gravitar en su primer Clásico de México.
