Hay historias en el futbol que no se explican desde los contratos ni desde los títulos, sino desde el sacrificio. La de Camilo Romero es una de ellas: un recorrido marcado por decisiones extremas, esfuerzo cotidiano y un vínculo con Chivas que estuvo siempre por encima de lo económico.
“Yo me salía a las 5 de la mañana y llegaba a Verde Valle después de tomar cuatro camiones. Yo quitaba cobre y lo vendía para poder sacar para irme”, recordó en entrevista con Chema Garrido. “Llegaba a Verde Valle, de ahí me pasaba corriendo a Tecos… y la UDG entrenaba a las cuatro. O sea, me aventaba ese tour… por el deseo de querer ser alguien en la vida nada más“.
Esa rutina no era ocasional, sino parte de su día a día durante años, en una etapa donde no había garantías ni certezas. Entre camiones, recorridos a pie y jornadas interminables, fue forjando un carácter que después marcaría cada decisión de su carrera.
Ya como futbolista profesional, ese mismo carácter lo llevó a protagonizar uno de los episodios más impactantes de su historia. Durante su paso por Pachuca, Romero había acordado un contrato atado a rendimientos y tras completar prácticamente todo el torneo, le correspondía un pago importante por esos bonos. Sin embargo, cuando buscó su salida para regresar a Chivas, la situación tomó otro rumbo.
“Cuando yo le firmo, él me hace firmar el cheque endosándoselo para que lo cobrara él… eran como 2 millones”, contó Camilo Romero sobre lo ocurrido en las oficinas del club. “Me hizo firmarlo para poder darme la baja; lo firmé, lo endosé. Se quedaron con ellos y me dieron el pase, la salida”, agregó, explicando que tuvo que ceder ese dinero ya ganado por contrato como condición para obtener su carta de salida. Su prioridad estaba definida desde el inicio: regresar a Chivas, incluso si eso implicaba perder lo que ya había ganado dentro de la cancha.
Camilo Romero aceptó jugar gratis en Chivas
Ese mismo concepto volvió a aparecer en su última etapa como jugador rojiblanco, donde directamente dejó de lado el salario fijo. “El último torneo que jugué en Chivas yo jugué a primas, yo no cobré un peso. Si ganamos cobro, si no ganamos no cobro, no pasa nada”, relató.
“Me dieron no más 50 mil pesos de mensualidad y las primas… pero con ese gusto lo firmé. Chivas para mí me dio muchísimo, me dio conocer lo que es la sociedad, fui campeón, debuté… me daba igual cobrar o no cobrar. Era más que nada para tener para la escuela de mis hijos”, detalló Camilo Romero, dejando ver su forma de entender el futbol y su relación con Chivas.
