Chivas ya se encuentra en tierras potosinas listo para enfrentar al Atlético San Luis en la Jornada 4 del Clausura 2026, un partido en el que el Guadalajara buscará mantener su paso perfecto y sumar 12 puntos de 12 posibles. Sin embargo, cuando Gabriel Milito y su cuerpo técnico ya tenían prácticamente definido el plan de juego, un cambio de último momento en el rival tomó a todos por sorpresa.

Desde hace varios días, Juan Manuel Sanabria, lateral izquierdo del Atlético San Luis y una de sus principales figuras, había dado por hecho su salida a la MLS, una situación que en Chivas veían como una oportunidad clara para explotar esa banda, especialmente para Richard Ledezma. Incluso, este viernes el propio jugador se despidió de sus compañeros con la intención de viajar por la tarde a firmar su nuevo contrato, pero el movimiento se cayó de forma inesperada.

Fue el viernes por la tarde cuando se confirmó que Sanabria se quedará, al menos por el resto del Clausura 2026, con el cuadro potosino. Para muchos, este giro fue visto como un engaño por parte del futbolista, quien habría utilizado la supuesta salida para negociar mejores condiciones, algo que no sería la primera vez que ocurre en su carrera tras arrepentirse de último momento con un acuerdo aparentemente cerrado.

Aun así, es poco probable que esta situación modifique de fondo el plan de juego de Gabriel Milito, ya que, con o sin Sanabria, el Guadalajara sabía que San Luis tendría a un futbolista cubriendo esa zona. Por lo tanto, el objetivo de Chivas se mantiene intacto: sacar los tres puntos y cobrar revancha de la última visita al Alfonso Lastras.

Chivas perdió en la última visita a San Luis y Chicharito se humilló solo

La última vez que Chivas visitó al Atlético San Luis fue en febrero de 2025, en un partido para el olvido en el que el Rebaño Sagrado llegó a estar abajo 0-3 ante el que entonces era el peor equipo del torneo. Lo más recordado de ese encuentro llegó cuando Javier Hernández anotó el gol de la honra, pero celebró mandando a callar al estadio a pesar de que la derrota era inminente, una imagen que quedó marcada de forma negativa en la afición rojiblanca.