La práctica abierta de Chivas en el Estadio Jalisco dejó una de las imágenes más emotivas de la previa a la semifinal de vuelta contra Cruz Azul. Una vez finalizado el entrenamiento, Gabriel Milito se quedó algunos minutos sobre el césped junto a su hijo Enzo y ambos compartieron un divertido momento jugando al futbol ante la mirada de varios aficionados rojiblancos.

El niño apareció vestido con la playera de Chivas y un detalle no pasó desapercibido: utilizó el dorsal número 6, el mismo que acompañó a Milito durante buena parte de su carrera como futbolista profesional. Incluso, el pequeño demostró ser zurdo y se puso a patearle al entrenador argentino, que aceptó el reto y se colocó como portero improvisado sobre el césped del Jalisco.

Las imágenes rápidamente comenzaron a circular en redes sociales y generaron muchos comentarios positivos entre los aficionados del Guadalajara, especialmente por el contexto emocional que atraviesa el equipo en esta Liguilla. Según distintos reportes, parte de la familia de Milito viajó desde Argentina para acompañarlo durante esta etapa decisiva del Clausura 2026.

Además, el propio entrenador habría sido uno de los principales impulsores del entrenamiento a puertas abiertas realizado en el Estadio Jalisco. La intención del cuerpo técnico era volver a generar una conexión fuerte entre el equipo y la afición antes de un partido determinante, algo que ya había ocurrido en la previa de la remontada frente a Tigres en cuartos de final.

Ahora, con el boleto a la gran Final de la Liga MX en juego, Chivas buscará repetir la historia frente a Cruz Azul. Mientras tanto, la imagen de Milito jugando con su hijo sobre el césped terminó convirtiéndose en una de las postales más cálidas y simbólicas de la antesala de la semifin