Una de las principales fortalezas de Chivas durante los últimos torneos ha sido la unión que existe dentro del vestidor, donde los futbolistas han conseguido formar un grupo bastante cercano. La tradición del Guadalajara de jugar únicamente con futbolistas mexicanos facilita que sus integrantes compartan idioma y referencias culturales, pero también ha sido importante el trabajo de Gabriel Milito para fortalecer la convivencia y consolidar un plantel comprometido con los mismos objetivos. Además, el entrenador argentino ha tomado decisiones para mantener un ambiente de trabajo positivo, algo que se refleja tanto en el funcionamiento del equipo como en los momentos de convivencia fuera de la cancha.
Precisamente, una de las mejores muestras de esa confianza aparece durante los cumpleaños de los futbolistas, pues los jugadores de Chivas han convertido el tradicional pastelazo en una serie de bromas cada vez más elaboradas y pesadas. Hace apenas unos días, Kevin Castañeda fue protagonista de una celebración bastante particular, cuando sus compañeros lo envolvieron con plástico, lo mojaron y terminaron embarrándole el pastel en la cara. Sin embargo, parece que aquella broma solamente fue el comienzo, pues la víctima más reciente fue Diego Campillo, quien recibió una celebración todavía más intensa durante los entrenamientos del Guadalajara en Verde Valle.
Lo más curioso de esta situación es que Diego Campillo es uno de los futbolistas con mayor carácter dentro del plantel rojiblanco, algo que ha quedado demostrado en diferentes momentos dentro del terreno de juego. El defensor no suele ocultar su molestia cuando las cosas no salen como espera y puede reaccionar con bastante intensidad, aunque eso no significa que sea ajeno a las bromas de sus compañeros. De hecho, Campillo también participó en el pastelazo que recibió Kevin Castañeda hace algunos días, por lo que ahora le tocó experimentar del otro lado una de las tradiciones más divertidas, pero también más pesadas, del vestidor del Rebaño Sagrado.
En el video compartido por Chivas TV y Amazon Prime Video se puede observar que los jugadores rojiblancos decidieron envolver a Diego Campillo con plástico y sujetarlo a uno de los postes de las instalaciones de Verde Valle, impidiendo que pudiera escapar de la celebración. Una vez que lo tuvieron completamente inmovilizado, comenzó la parte más intensa de la broma, pues sus compañeros no se conformaron con utilizar un solo pastel: el defensor terminó recibiendo dos pastelazos y también fue mojado mientras permanecía amarrado al poste. Para rematar, sus compañeros lo dejaron ahí durante unos momentos, provocando las risas de quienes participaron en la peculiar celebración.
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Sin embargo, la historia no terminó cuando finalmente decidieron liberar al futbolista, pues Diego Campillo dejó claro que no piensa olvidar fácilmente lo que le hicieron sus compañeros. Aunque continuó siguiendo el juego y entendiendo que todo formaba parte de la celebración, el defensor también mostró cierta molestia por la intensidad de la broma y lanzó una advertencia que seguramente provocará preocupación entre los próximos cumpleañeros del Guadalajara: “Todos cumplimos años, me va a llegar la mía”. Por eso, habrá que esperar para descubrir cómo decide cobrar venganza el canterano rojiblanco, especialmente considerando que ya ha demostrado que tampoco tiene problemas para participar en este tipo de festejos.
Roberto Alvarado y Jordan Carrillo fueron los protagonistas del pastelazo
Aunque varios futbolistas participaron en la celebración de Diego Campillo, Roberto Alvarado y Jordan Carrillo fueron los encargados de embarrarle los dos pasteles mientras permanecía sujeto al poste. El Piojo, particularmente, se ha ganado la fama de ser uno de los jugadores más bromistas del vestidor rojiblanco, por lo que no sorprende que haya tenido un papel protagónico en esta nueva ocurrencia. Sin embargo, después de escuchar la advertencia de Campillo, tanto Alvarado como Carrillo podrían convertirse en los principales objetivos de su próxima venganza.
