El Clásico Nacional es uno de los partidos más importantes de la fase regular para Chivas y América, y en un duelo de este tamaño cualquier detalle puede marcar la diferencia. Consciente de ello, Gabriel Milito ha decidido modificar algunas dinámicas habituales del equipo para no brindarle información extra al rival antes del encuentro.

Uno de los cambios que más llamó la atención fue que el entrenamiento del viernes 13 de febrero no se realizó por la mañana, como suele ser habitual en el Guadalajara, sino por la tarde. Además, de acuerdo con el periodista Jesús Bernal, el camión que trasladó a los jugadores a la concentración ingresó directamente a Verde Valle, evitando que se pudiera saber qué futbolistas estaban o no convocados.

No quieren revelar información en Verde Valle.

Aunado a esto, Chivas no ha hecho pública la convocatoria oficial para el duelo ante el América, algo poco común en la rutina del club. Por ello, hasta la mañana de este sábado 14 de febrero no se sabe con certeza si Luis Romo y José Castillo estarán contemplados para el partido.

El hermetismo del cuerpo técnico tiene una razón clara: las lesiones de ambos defensores y la intención de mantener en secreto el posible once inicial. Incluso, el club no publicó el parte médico de Castillo y Romo, algo que la afición esperaba para conocer la gravedad de sus molestias, pero que Milito y su staff prefirieron reservar para no dar pistas al rival.

Chivas inició su partido mucho antes con la comunicación interna

Todo este manejo demuestra el nivel de seriedad con el que el cuerpo técnico rojiblanco está preparando el Clásico, entendiendo que este tipo de partidos se empiezan a jugar mucho antes del silbatazo inicial. Desde el departamento de comunicación hasta la logística del equipo, Chivas ha movido sus piezas para proteger su información, lo que permite ilusionarse con una noche positiva para el Rebaño Sagrado.