Tras la victoria por 1-0 ante Mazatlán que aseguró la clasificación a la Liguilla del Clausura 2026, en Chivas Femenil el foco no estuvo en la celebración, sino en la exigencia. El entrenador Antonio Contreras valoró el triunfo, pero dejó claro que el rendimiento del equipo aún está lejos de lo que pretende: “Estoy contento con la victoria y con el gol de Licha, pero estos son puntos que cuestan ante un equipo ordenado, disciplinado y que iba a aprovechar cualquier fallo nuestro”.
El técnico español también hizo hincapié en el impacto emocional que arrastraba el equipo tras su último partido: “El gol recibido al final contra Tijuana nos hizo daño y regresamos a Guadalajara algo tristes”. En ese sentido, no dudó en remarcar que ese tipo de errores no pueden repetirse: “Es el gol que más me ha molestado desde que estoy aquí, porque teníamos el partido ganado. En Liguilla hay que saber terminar los partidos”.
Lejos de conformarse con el resultado, Contreras profundizó en aspectos puntuales del juego que no le dejaron satisfecho, especialmente en la toma de decisiones dentro del campo. “Debemos evitar precipitarnos y tener más el balón. Hubo momentos donde el rival nos obligaba a atacar ante seis defensas y ahí podíamos recibir daño en las contras”, explicó antes de lanzar una frase que marca una de sus principales preocupaciones: “Hay que tener colmillo; si quedan 30 segundos, la jugada debe terminar allá arriba”.
En lo futbolístico, el entrenador fue especialmente crítico con el uso del balón largo, una constante que no forma parte de su idea de juego. “No quiero balones largos, quiero jugar al fútbol. Hay que jugar en corto e intentar tocar”, afirmó. Incluso reveló que trabaja estos conceptos de forma didáctica con el plantel: “Hoy terminé la charla con un vídeo de un partido contra Querétaro donde dimos 21 o 22 toques consecutivos; eso es lo que quiero ver”.
Antonio Contreras, contento por Licha Cervantes
A pesar de la autocrítica, el técnico también destacó aspectos positivos, como el regreso al gol de Alicia Cervantes: “Estoy feliz por Licha porque está trabajando y se lo merece. Buscamos la gestión de los minutos, que no se pierda la unión ni la alegría. Lo que más me preocupa es llegar bien físicamente; hoy los servicios médicos están vacíos, y eso indica que algo estamos haciendo bien”, cerró.
