Carlo Soldati es uno de los defensores en los que Chivas ha puesto grandes expectativas a futuro, y su llegada en septiembre de 2025 fue una clara apuesta por su talento a pesar de venir de una lesión grave. El zaguero arribó al Guadalajara tras sufrir una rotura de ligamento cruzado, una lesión que se sabía lo mantendría fuera de las canchas durante varios meses, pero que no impidió que la directiva rojiblanca confiara en su potencial.

Ese periodo de espera finalmente terminó, pues Soldati volvió a las canchas este sábado en el Clásico Sub-21 ante el América, ingresando de cambio para sumar sus primeros minutos tras la larga inactividad. Su regreso no pudo ser mejor, ya que marcó un auténtico golazo de volea que abrió el marcador y puso en ventaja al Rebaño Sagrado en el duelo de fuerzas básicas.

Aunque el encuentro terminó empatado y tuvo que definirse en tanda de penales por el punto extra, el regreso de Soldati es una noticia muy positiva para el presente y el futuro del Guadalajara. Si bien el plan inmediato es que continúe sumando minutos con la Sub-21 y con el Tapatío, en el club confían plenamente en sus condiciones físicas y futbolísticas, por lo que no descartan verlo pronto en el Primer Equipo.

Incluso, una de las razones por las que Chivas decidió no contratar otro defensa central y permitir la salida de Francisco Méndez al Necaxa habría sido la confianza en el regreso de Soldati, por lo que, aunque su aparición con el Primer Equipo en el Clausura 2026 no es lo más probable, tampoco sería una sorpresa si Gabriel Milito decide darle minutos más pronto de lo esperado.

Carlo Soldati tiene experiencia formándose como defensa en Italia

Una de las razones por las que Chivas apostó por Carlo Soldati es su formación futbolística, pues además de su paso por las fuerzas básicas del Querétaro, disputó 21 partidos en la cantera del Cagliari en Italia, una de las ligas más exigentes en el aspecto táctico para los defensores. Esa experiencia es algo que en el Guadalajara consideran valioso y que esperan pueda convertirse en una pieza clave para el futuro de la zaga rojiblanca.