El Club Guadalajara ha sido casa de grandes futbolistas que marcaron época no solo en la institución, pues también tuvieron pasos éxitos por Selección Mexicana e incluso dieron el salto a Europa como Javier Hernández o Carlos Salcido, no obstante, existe la otra cara de la moneda, los refuerzos que han resultado una vergüenza para el equipo más importante de la Liga MX como el caso de Oribe Peralta.

 

 

El “Cepillo” dejó de ser parte del Rebaño Sagrado el pasado martes y se fue entre los malos números a nivel individual, la poca empatía con la afición, pero eso sí, con más de cinco millones de dólares en los bolsillos, debido a que ganaba dos millones por año, a pesar de que solo marcó dos anotaciones en partidos oficiales en dos años y medio en la Perla Tapatía.

 

Esto hace recordar algunos fichajes penosos en la historia de Guadalajara, pues Oribe se sumó a una lista de las vergüenzas como el caso de Jared Borgetti, quien es el segundo máximo anotador en la historia de la Selección Mexicana, solo por detrás de Chicharito, pero que en Chivas no pudo marcar un solo gol.

Algunos de los peores fichajes en la historia de Chivas

Carlos Ochoa

El goleador llegó al Rebaño en el 2009 con la obligación de convertirse en un referente a la ofensiva, pero sus números fueron muy pobres, ya que solo estuvo un torneo y marcó dos goles en los nueve partidos que jugó.

Jared Borgetti

Al igual que Ochoa, Borgetti se enroló en Chivas en el mismo Clausura 2009, pero sus estadísticas son aun peores que las del anterior futbolista citado. Jared ya estaba en la parte final de su carrera y jugó siete duelos en los cuales no pudo marcar una sola vez. Se marchó a Puebla en medio del mal recuerdo que dejó en la afición.

Juan Pablo Rodríguez

El “Chato” llegó a Chivas dejando atrás su paso en Atlas y Tecos de la UAG para el Apertura 2006 donde fueron campeones, no obstante, su nivel estuvo muy por debajo de lo esperado y apenas actúo en 13 partidos antes de marcharse a Santos Laguna.

Ángel Reyna

Como si fuera una copia de Oribe Peralta, Reyna se unió a Chivas en el 2014 con un salario anual de 1.7 millones de dólares, pero en los tres torneos que estuvo en el plantel vio acción en 27 partidos y solo pudo marcar una anotación. Sus malos resultados hicieron que la dirigencia lo enviara a la Tercera División a entrenar.

Luis Pérez

El mediocampista fue uno de los fichajes más atractivos de Guadalajara en el Apertura 2012, pero lo que había mostrado en Necaxa y Monterrey no fue ni la sombra de lo que hizo con el Rebaño en los 25 juegos que vio actividad. Se fue después de un año.

Carlos Peña

El “Gullit” Sigue en el recuerdo como una de las peores contrataciones de los tapatíos en los últimos años. Sus grandes actuaciones con León le abrieron las puertas en Guadalajara donde nunca pudo controlar su vida nocturna y su falta de profesionalismo, por lo cual se fue en diciembre del 2016, tras un año en el club con siete goles anotados, pero errores garrafales que los seguidores nunca le perdonaron, sobretodo un penalti fallado ante América en una Liguilla.

Néstor Vidrio

El “Woody” sería una solución defensiva para Guadalajara cuando fue contratado en el Apertura 2013, ya que contaba con la medalla olímpica de Londres 2012, pero su rendimiento nunca fue el esperado al grado de que perdió minutos y se fue a préstamo a Dorados de Sinaloa en el 2015, debido a sus pésimas actuaciones.