Chivas sufrió su tercera derrota del torneo el sábado pasado ante Tigres, en un resultado que llamó la atención de forma negativa tanto entre aficionados como entre detractores del equipo. Más allá del marcador, el partido dejó una sensación preocupante, pues parece confirmar que el Guadalajara sufre cuando se enfrenta a otros candidatos directos al título, algo que inevitablemente genera dudas de cara a la Liguilla.
Sin embargo, más allá del rival en turno, hubo una situación puntual que volvió a quedar en evidencia ante los felinos y que ya se había repetido en las derrotas contra Cruz Azul y Toluca: al Guadalajara le cuesta reaccionar cuando se ve abajo en el marcador. Aunque esto ha ocurrido pocas veces en el torneo, cada vez que sucede el equipo parece perder claridad y le resulta complicado retomar el control del partido.
En las 14 jornadas disputadas del Clausura 2026, Chivas solo ha estado abajo en el marcador ante cinco rivales: Cruz Azul, Toluca, Atlas, Pumas y Tigres. De esos encuentros, únicamente logró remontar y ganar ante los Zorros, mientras que frente a los universitarios consiguió rescatar un empate. En contraste, ante Cruz Azul, Toluca y Tigres el resultado final fue derrota, dejando un patrón que empieza a preocupar dentro del análisis del equipo.
Si se observa el panorama completo, cuando Chivas comienza perdiendo sus partidos suma una victoria, un empate y tres derrotas, una estadística que evidencia que cuando el rival logra sorprender primero, el equipo tiene dificultades para dar ese golpe de timón que le permita revertir la situación. Este detalle, aunque no ha sido constante, podría convertirse en un factor determinante en los momentos más exigentes del torneo.
Chivas necesitará dar la vuelta a los marcadores en la Liguilla si quiere pelear por el título
Esta situación puede volverse todavía más delicada en la Liguilla, ya que al tratarse de series a 180 minutos aumenta la probabilidad de que algún rival logre adelantarse en el marcador y después se dedique a administrar la ventaja. Por ello, Gabriel Milito y su cuerpo técnico tendrán que trabajar intensamente en esta faceta del juego, buscando que el equipo encuentre herramientas para remontar resultados adversos sin perder el orden defensivo que ha sido una de sus principales fortalezas.
