La victoria de Chivas sobre Monterrey dejó mucho más que tres puntos en el Clausura 2026. El equipo rojiblanco consiguió un triunfo importante ante una de las plantillas más fuertes de la Liga MX, en un partido que tuvo momentos de alta intensidad y que volvió a mostrar señales positivas en el funcionamiento colectivo. Sin embargo, más allá de lo estrictamente futbolístico, hubo algo que también marcó la conversación pública pero por algo ocurrido fuera del campo de juego.
Y es que en plena transmisión del encuentro, la señal de TUDN —propiedad de Televisa— interrumpió el partido en vivo para emitir publicidad a pantalla completa. No se trató de los habituales gráficos o anuncios sobreimpresos, sino de cortes totales que sacaron al espectador del juego durante varios segundos, algo completamente inusual en transmisiones de futbol.
La situación se repitió en más de una ocasión y generó desconcierto inmediato. Muchos aficionados pensaron inicialmente que se trataba de una falla técnica, pero al confirmarse que eran bloques comerciales, la reacción fue de enojo generalizado. En redes sociales, la crítica apuntó directamente contra la televisora por priorizar la pauta publicitaria por encima de la experiencia del espectador en un partido en curso.
Afición de Chivas no ocultó su malestar
El malestar también reavivó una discusión que ya venía instalada entre los seguidores de Chivas: el modelo de transmisión de sus partidos. En los últimos años, el Guadalajara ha apostado por alternativas como Amazon Prime Video, buscando justamente un producto más cuidado y menos invasivo en términos comerciales, en contraste con la televisión abierta tradicional.
Lo ocurrido ante Monterrey aparece, entonces, como un ejemplo que muchos aficionados utilizan para respaldar ese cambio de rumbo. Más allá del resultado positivo en la cancha, la sensación que quedó es que la forma de consumir fútbol está en plena transformación, y que decisiones como la de Televisa pueden acelerar aún más ese proceso.
