Chivas se enfrentará a Tigres este sábado en la Jornada 14 de la Liga MX, en lo que probablemente será el partido más complicado de lo que resta de la fase regular para el Guadalajara. No solo por la calidad del rival, sino también por el escenario, ya que el Estadio Universitario, conocido como el Volcán, suele ser una cancha sumamente complicada para cualquier visitante. Sin embargo, el partido que disputaron los felinos a media semana podría hacer que lleguen con una clara desventaja física y deportiva.

Para empezar, el desgaste físico será uno de los factores más evidentes para Tigres, ya que este miércoles enfrentaron al Seattle Sounders en un partido intenso que terminó con victoria para los regiomontanos. No obstante, ese encuentro correspondió solo a la ida de la serie, lo que implicó un esfuerzo considerable por parte de la mayoría del plantel, generando un desgaste importante que podría reflejarse en su rendimiento frente a Chivas.

Además del cansancio, las lesiones también hicieron acto de presencia durante el partido, siendo la más preocupante la de Vladimir Loroña, quien tuvo que abandonar el terreno de juego antes de que finalizara el primer tiempo. A esto se sumó el juego físico del Seattle Sounders, cuyos defensores protagonizaron varios choques que dejaron golpeados a otros jugadores importantes, provocando incluso la salida anticipada de elementos como Diego Lainez.

En contraste, Chivas llegará a este compromiso con un panorama mucho más favorable en cuanto a disponibilidad de jugadores, ya que actualmente la única baja confirmada es la de Omar Govea. Por su parte, Luis Romo ya está recuperado y todo apunta a que volverá a la línea defensiva para este encuentro, lo que le dará a Gabriel Milito varias alternativas tácticas para encarar uno de los duelos más exigentes del torneo.

Tigres deberá cuidar su plantel para la vuelta contra Seattle Sounders

Otro factor que podría influir en el desarrollo del partido es que la serie entre Tigres y Seattle Sounders todavía está lejos de definirse, ya que el marcador de 2-0 conseguido en la ida no garantiza la clasificación. Un resultado así puede ser remontado por el equipo de la MLS, por lo que los felinos tendrán que administrar cuidadosamente la carga física de sus jugadores.

Esto significa que Tigres difícilmente podrá jugar con máxima intensidad ante Chivas, ya que deberá pensar también en el compromiso de vuelta programado para el próximo miércoles. Esa necesidad de dosificar esfuerzos podría convertirse en un factor clave que el Guadalajara intentará aprovechar para sacar un resultado positivo en una de las canchas más exigentes del futbol mexicano.