Chivas se encuentra ya en la recta final de su mercado de invierno y, más que pensar en concretar refuerzos, la prioridad se ha centrado en dar salida a los jugadores que no entran en planes. En esa lista destacan dos nombres: Erick Gutiérrez y Alan Pulido. Mientras que la salida del Guti parece prácticamente encaminada, la situación del delantero tamaulipeco se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza para la directiva rojiblanca.

Por ahora, la única opción real que ha surgido para Alan Pulido es Cruz Azul, posibilidad revelada por el periodista David Faitelson. En estos momentos, el interés estaría en fase de análisis interno dentro de la directiva celeste y todavía no existe una oferta formal hacia el Guadalajara. Sin embargo, resulta relativamente sencillo proyectar las condiciones bajo las cuales Chivas estaría dispuesto a desprenderse del atacante con tal de cerrar su ciclo cuanto antes.

Alan Pulido se niega a bajar su sueldo

Una venta definitiva luce prácticamente imposible. Pulido tiene contrato únicamente hasta 2026, por lo que ningún club estaría dispuesto a pagar traspaso por un futbolista que en verano podría negociar libremente para marcharse gratis a finales de año. El escenario más viable sería un préstamo por lo que resta del vínculo, es decir, Clausura 2026 y Apertura 2026, permitiendo a Chivas liberar al menos parte de su carga contractual.

El punto más delicado es el sueldo. Pulido percibe alrededor de 1.8 millones de dólares anuales, cifra que, si bien Cruz Azul podría asumir, no necesariamente estaría dispuesto a cubrir en su totalidad considerando que el delantero viene de casi seis meses de inactividad y, en principio, sería el tercer atacante por detrás de Miguel Borja y Gabriel Fernández. Por ello, no se descarta un acuerdo en el que ambos clubes compartan el pago de su salario durante el préstamo.

La prioridad es que Alan Pulido salga para no “contaminar” el vestidor

Para Chivas, la prioridad es reducir su masa salarial y desactivar un problema interno. Alan Pulido es uno de los jugadores mejor pagados del plantel y ya no aporta en lo deportivo al no ser tomado en cuenta por Gabriel Milito. Además, su permanencia sin actividad podría generar un ambiente negativo en el vestidor. Por ello, cualquier fórmula que facilite su salida será seriamente considerada, incluso si implica ceder en ciertas condiciones económicas.