Diego Campillo sufrió una lesión en el Clásico Tapatío que lo obligó a salir al medio tiempo, y la preocupación creció por la forma en que dejó la cancha: ni siquiera pudo irse caminando al vestidor y tuvo que ser ayudado por el cuerpo médico del Guadalajara porque no podía apoyar el pie. Y si bien este domingo se descartó una fractura, ahora ya se conocen los resultados completos de sus estudios.
Las noticias son muy alentadoras. Los exámenes médicos iniciales descartaron una fractura en el quinto metatarsiano del pie derecho, lo que significa que Campillo no necesitará pasar por el quirófano y que existe la posibilidad de verlo de vuelta en las canchas en un plazo relativamente corto.
Las molestias del defensor habían encendido todas las alarmas, sobre todo por el antecedente de una lesión parecida que sufrió hace un año. Sin embargo, el diagnóstico final resultó mucho menos severo de lo que se temía, un respiro enorme tanto para el jugador como para el Rebaño Sagrado.
De acuerdo con César Luis Merlo, a través del medio Súper Deportivo, de Periódico AM, Campillo solo presenta inflamación en la zona afectada, un diagnóstico que genera optimismo en Chivas por ser una lesión mucho menos grave de lo que se pensaba en un inicio. Por ello, el tratamiento se enfocará en controlar esa molestia y vigilar de cerca su evolución.
La misma fuente fue tajante al asegurar que “no se trata de nada grave”, por lo que en el cuerpo técnico encabezado por Gabriel Milito hay confianza en que el zaguero pueda reincorporarse en cuanto baje la inflamación y responda bien al proceso de rehabilitación, quitándole un problema de encima al estratega rojiblanco a la hora de elegir su 11 inicial.
Por el momento, Diego Campillo sigue en duda para el Chivas vs Tigres
A pesar del alentador diagnóstico, algo que ha caracterizado a Gabriel Milito es que casi nunca arriesga a los jugadores que todavía no están al 100 % de alguna molestia física. Por eso, a menos que Campillo esté completamente recuperado el sábado, lo más probable es que lo dejen descansar, con la intención de prevenir una lesión más grave que lo aleje de las canchas por más tiempo.
