Jordan Carrillo llegó a Chivas como el refuerzo que más emoción generó entre la afición de cara al Apertura 2026, pues venía de hacer un excelente papel con los Pumas, donde era titular y hasta referente del equipo, al grado de llevarlos a una final, por lo que se pensaba que en el Guadalajara sería titular indiscutible.

Sin embargo, la realidad ha sido todo lo contrario para el atacante rojiblanco. Ha jugado solo siete de los 11 partidos que ha disputado el Rebaño Sagrado en el torneo y apenas ha sido titular en tres ocasiones. Su participación también es muy limitada en minutos: suma apenas 279 en el Apertura 2026, un promedio de cerca de 40 minutos por partido.

Esto ha causado una evidente molestia en Carrillo, que quedó en evidencia en el Clásico Tapatío de este sábado, partido que él mismo que había declarado que era un sueño poder jugar, y en el que una vez más se quedó en la banca y, cuando llegó el gol del empate y todos en el banquillo salieron al campo a celebrar, él se quedó sentado con los brazos cruzados. La escena fue captada por algunas cámaras presentes en el estadio, pero no salió en la transmisión de televisión, siendo revelada hasta este lunes.

La falta de actividad de Carrillo es una de las dudas sobre la gestión de Gabriel Milito. El atacante sinaloense compite por la posición con jugadores como Efraín Álvarez o Santiago Sandoval, quienes tampoco han logrado convertirse en titulares indiscutibles con el estratega argentino, algo que genera dudas sobre cuál fue el plan al momento de hacer su fichaje.

Por ahora, solo queda esperar para conocer la postura de Gabriel Milito al respecto. Si algo ha quedado claro en más de una ocasión es que los jugadores necesitan la confianza de su técnico para mostrarse en la cancha y sacar su mejor versión, algo que varios futbolistas han tenido dificultades para encontrar en la gestión del técnico rojiblanco.

Gabriel Milito no tolera que los jugadores lo cuestionen y Jordan Carrillo deberá tener cuidado

Cabe recordar que, si algo no tolera Gabriel Milito, es que los jugadores lo cuestionen o “le hagan caritas”, como él mismo lo ha mencionado. El mayor ejemplo es Erick Gutiérrez, quien fue completamente borrado del equipo tras un supuesto desacuerdo con el estratega rojiblanco, a pesar de ser un jugador talentoso que ahora está brillando en uno de los más fuertes candidatos al título, por lo que Jordan Carrillo deberá tener cuidado de que su molestia no sea malinterpretada por el mandamás argentino.